El banco estatal alemán KfW al denegado a Porsche un crédito por importe de 1.750 millones de euros que el fabricante de automóviles deportivos había solicitado para reforzar su posición de liquidez y solventar sus problemas financieros. La compañía con sede en Stuttgart manifestó que, pese a la disposición de la entidad alemana para estudiar una nueva solicitud de financiación, ha decidido no volver a pedir el crédito al banco KfW. Porsche subrayó que siempre había considerado este préstamo como una medida "operativa", sin ningún coste para los contribuyentes alemanes, y avanzó que, una vez denegada la solicitud, buscará "otras vías alternativas de financiación".