AISA cerró el día con una caída del 13,50% hasta los 1,73 dólares tras volver a cotizar con un retroceso del 18,5% hasta los 1,63 dólares después de que la CNMV levantase su suspensión decretada antes de la apertura del mercado. La firma ha comunicado al organismo reguldor que "a fecha de hoy no se ha recibido ninguna notificación o requerimiento de ningún juzgado solicitando el concurso de acreedores(...) ni existe ninguna demanda en curso, donde se reclame cantidad alguna contra la compañía". La aseguradora Asefa instó el pasado viernes a Aisa para que declarara un concurso de acreedores necesario -antigua suspensión de pagos- por impago de 1,3 millones de euros, aunque al día siguiente la inmobiliaria negaba haber recibido notificación alguna, si bien reconocía tener una deuda con la aseguradora por distintos riesgos.
En un comunicado la firma señalaba que a pesar de la difícil situación que atraviesa el sector, ha atendido y continuará atendiendo todos los compromisos asumidos con sus acreedores y proveedores. En la actualidad, Aisa tiene una deuda financiera que asciende a los 405,3 millones de euros, "incluyendo 60 millones de euros correspondientes a un préstamo sindicado que se encuentra al corriente de pago".. En el último comunicado remitido por Aisa a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, la compañía reconoce que "si bien existe una deuda entre una sociedad participada de Aisa y la compañía aseguradora Asefa por distintos riesgos, la misma estaba en curso de negociación, habiéndose recibido el requeremiento de pago de la cantidad adeudada, aproximadamente un millón trescientos mil euros, el pasado jueves 10 de abril de 2008, estando previsto próximamente su abono". Aisa asegura que Asefa, que se presenta ante el juzgado de los mercantil como acreedora de Aisa, "no cumple a criterio de Aisa ninguno de los requisitos previstos en el punto cuarto del artículo segundo de la vigente ley concursal, para instar el concurso de acreedores de la compañía". AISA señala que se mantienen sus ventas Desde Aisa se asegura que en este ejercicio mantienen sus ventas según sus presupuestos, y que en el primer trimestre de 2008, de acuerdo con el cierre provisional, las ventas ascendieron a 55 millones de euros, con un resultado positivo de unos diez millones de euros de beneficios, y que la deuda de la compañía se ha reducido en 100 millones de euros. En caso de prosperar la demanda, Aisa se convertiría en la primera inmobiliaria cotizada que llega a esta situación desde que el sector entró en crisis. Además, se sumaría a la larga lista de inmobiliarias que han tenido que solicitar concurso voluntario de acreedores en los últimos meses, entre ellas compañías como Llanera y Lábaro.