ACS no tiene prisa por aumentar su participación en la energética Iberdrola hasta el 20%, señaló el lunes su presidente, Florentino Pérez.  "Llegaremos al 20% (de Iberdrola) en función del precio, sin prisa", dijo Pérez a los accionistas en la junta general anual de de la compañía. ACS es el mayor accionista de Iberdrola, con un 12,6%.


Sin embargo ACS estudia acudir a los tribunales para lograr entrar en el consejo de administración de Iberdrola, eléctrica de que ya es primer accionista, con un 12,6% de su capital, pero en la que no tiene representación en su máximo órgano de gestión, indicó hoy el presidente del grupo, Florentino Pérez. Y es que Iberdrola bloqueó los intentos de ACS por lograr representación en el consejo sobre la base de que controla a un competidor. 

Así mismo ACS pretende "contribuir al desarrollo empresarial" de Iberdrola, eléctrica de la que es primer accionista con un 12,6% del capital, con el fin último de crear valor para todos los socios de esta compañía. "Trataremos de colaborar en el crecimiento y la rentabilidad de Iberdrola junto con el resto de socios", indicó hoy el presidente de ACS, Florentino Pérez, quien reiteró además la "decidida e indiscutible vocación" del grupo por el sector energético.

En este sentido, Pérez subrayó que la venta de la participación en Unión Fenosa permite a ACS "continuar sin ambigüedad su trayectoria en el sector de la enegía desde su posición como primer accionista de Iberdrola". Además, indicó que la "sólida estructura financiera" de ACS le permite "perseguir aquellas oportunidades que encajen en su perfil de inversor industrial".

En su discurso ante la junta general de accionistas del grupo de construcción, servicios y energía, Pérez avanzó que ACS logrará en 2009 un beneficio superior al de 2008 y saldrá así "reforzado" de la crisis.

Florentino Pérez se refirió también a la actual conyuntura económica para demandar un consenso entre todos los agentes sociales con el fin de abordar la "reestructuración que requiere la economía española" mediante un "profundo" cambio en el desarrollo de los recursos humanos, una mejora del tejido industrial, la reestructuración del sector inmobiliario y también la del financiero "en su conjunto".