La industria de la defensa de Estados Unidos podría entrar en un período de desaceleración prolongada a medida que el Gobierno del presidente Barack Obama centra sus prioridades en otras áreas, afirmó Goldman Sachs al revisar de "atractiva" a "neutral" la recomendación para el sector. La firma proyecta que los gastos de defensa tocarán un tope en el 2010, y que los gastos del Departamento de Defensa disminuirán en el 2011. Las valuaciones son bajas, pero no convincentes, si se toma en cuenta la proyección pesimista para el sector, señala Goldman. La firma no reduce la recomendación del sector a su nivel más bajo de "cautelosa", debido a que el potencial de un empeoramiento de las amenazas globales podría llevar a un alza en los gastos, y a que las acciones de defensa tienden a tener un desempeño mejor que el del mercado durante las recesiones.