Era un debate que prácticamente se había solventado en las últimas reuniones, la del cambio de los objetivos que se había impuesto la FED para subir los tipos. Es decir, que la tasa de desempleo se mantenga por debajo del 6,5% y que la inflación a largo plazo se sitúe por encima del 2%. (Acceder a las actas)

En cuanto a la segunda de estas variables parece que no hay problemas, ya que las propias actas indican que la evolución de los precios sigue preocupando, y mucho. Pero no ocurre lo mismo con el desempleo, que en la actualidad está en el 6,6%.

Las actas muestran que los miembros de la FED han hablado de la posibilidad de eliminar el objetivo del 6,5% de paro si la tasa sigue cayendo hasta acercarse al objetivo. Ben Bernanke ya lo había avisado en sus últimas apariciones. Lo que preocupa ahora es la baja tasa de actividad, que está por debajo del 70% y es lo que permite que la tasa de paro caiga.

Pero antes de Janet Yellen, su antecesor había acuñado la expresión de “well past the time”, para referirse a que la subida de tipos se produciría mucho tiempo después de que el objetivo de desempleo se hubiera cumplido.
Esto no significa que la FED vaya a subir los tipos de interés de inmediato, ya que en las conversaciones se muestra que su intención es la de esperar a subirlos a que la economía esté más fuerte, sin embargo hasta que no se concreten las nuevas medidas probablemente haya debate en el mercado.  Lo cierto es que el 6,5% había perdido el sentido en unos momentos en el que ese umbral está ya a las puertas.

Por lo demás se conoció que la decisión de recortar otros 10.000 millones de dólares en su programa de compras de activos hasta 65.000 millones de dólares mensuales fue unánime.