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Los futuros ligados al índice DOW JONES bajan un 0,13% hasta marcar 53.968,90 puntos, mientras que los del S&P 500 avanzan un 0,06%, en 7.762,50 puntos. Los futuros del NASDAQ 100 suben un 0,33% hasta los 29.818,50 puntos.
Wall Street viene de cerrar al alza el pasado viernes, con los tres grandes índices completando su segunda semana consecutiva al alza, y la mejor desde abril tras unas cifras de empleo muy por debajo de lo esperado que parecen alejar las posibilidades de un recorte de tipos en EEUU.
El S&P 500 avanzó un 3,6% durante la semana y conquistó un nuevo máximo histórico. El Nasdaq experimentó una ganancia del 5,2%, gracias al repunte de las acciones de semiconductores. El Dow Jones, por su parte, ganó casi un 3% durante la semana, si bien cerró el viernes ligeramente por debajo de sus máximos del miércoles.
El pasado viernes los inversores ‘celebraron’ los malos datos de empleo de julio, que parecen alejar la posibilidad de una subida de tipos inminente. La economía estadounidense destruyó 23.000 empleos en julio, frente a la creación de 83.000 empleos que habían anticipado los analistas, y el Departamento de Trabajo revisó a la baja además las cifras de junio y mayo.
Aunque la debilidad del mercado laboral nunca puede ser considerada una buena noticia económica, en clave Fed parece alejar las expectativas de subidas de tipos. Según la herramienta Fedwatch de CME Group, los operadores del mercado dan ahora una probabilidad del 56,1% a que los tipos se mantengan en septiembre en el rango entre el 3,50% y el 3,75%. Hace una semana, la probabilidad era de apenas un 32%.

Esta semana las expectativas podrían moverse a la luz de las cifras que se publiquen del IPC de julio. El informe se conocerá este miércoles y se espera que afloje una décima, tanto en tasa general (+3,4%) como en subyacente (+2,5%). En segundo plano quedarán otras referencias relevantes de la semana como las ventas minoristas de julio y la confianza del consumidor de la Universidad de Michigan.
Junto a las cifras de inflación del miércoles, los inversores siguen pendientes también de Oriente Medio, donde parece complicado todavía que EEUU e Irán puedan llegar a un acuerdo. Irán afirmó ayer domingo que el acuerdo con Omán se encontraba en su “fase final”, pero reiteró que la vía navegable del estrecho de Ormuz solo se reabrirá una vez que Washington cumpla otras condiciones, entre ellas una indemnización por parte de EEUU por los ataques generalizados de este país contra Irán.
El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, afirmó además que “no hay posibilidad de reanudar las negociaciones” mientras EEUU siga incumpliendo el memorando de entendimiento de junio sin compensar sus “incumplimientos”, según la agencia de noticias Tasnim, un medio semioficial vinculado a la Guardia Revolucionaria Islámica.
De este modo, los precios del petróleo, convertidos en el termómetro de los mercados desde el inicio de la guerra, vuelven a subir este lunes: los futuros del West Texas Intermediate avanzan un 1,48% hasta los 79,34 dólares por barril, mientras que el Brent de referencia internacional avanza un 1,65%, en 84,91 dólares. Ambos contratos cayeron más de un 7% la semana pasada ante las esperanzas de que Irán y Omán estuvieran cerca de alcanzar un acuerdo que diera lugar a la reapertura del estrecho de Ormuz, por el que circulaba una quinta parte del petróleo mundial antes de la guerra.
Por otra parte, el Senado estadounidense, liderado por los republicanos, aprobó el sábado un proyecto de ley provisional para financiar las agencias federales hasta el 11 de diciembre, evitando así un cierre antes de las elecciones de mitad de mandato de noviembre.
En el ámbito empresarial, la temporada de resultados afronta ya sus últimas etapas. Hasta la semana pasada habían presentado sus cuentas el 87% de la empresas del S&P 500, con un incremento del beneficio por acción medio de un 51,8%, frente al 24,4% esperado
antes de la publicación de la primera compañía, según los cálculos de los analistas de Bankinter. En el trimestre pasado (1T’26) el beneficio por acción aumentó un 29,4%, frente al 14,4% esperado.
Los resultados financieros de esta semana son más modestos, pero incluyen a la empresa de semiconductores Applied Materials, al fabricante de equipos de red Cisco Systems y a la empresa de tecnología de infraestructura en la nube CoreWeave. También los de Super Micro.

