La sesión en Europa está discurriendo como se esperaba en la apertura, una tranquilidad total a la espera de lo que pueda aparecer en Estados Unidos.

Primero, recordemos que estamos rozando la sobrecompra en gráficos de los futuros más representativos de Europa continental a días con nocturno. La fortaleza presentada el lunes gracias a las elecciones francesas descontó parte de los eventos que veríamos después, pero ahora todo está en manos de Estados Unidos.

 

 

Una cosa similar, igual de peligrosa, la tenemos en la situación del euro. Si se fijan en el eurodólar, estamos alejándonos un poco de la zona de la sobrecompra que hemos tocado recientemente y además estamos por encima de algunas directrices tanto alcistas como bajistas y la media de 200 sesiones. Si Estados Unidos pone encima de la mesa un auténtico cañonazo en forma de reforma fiscal, el dólar debería apreciarse, por lo que esta rotura al alza puede ser muy difícil de manejar.

 

 

También contamos con una situación similar en el euro-franco suizo, ya que estamos en la directriz bajista desde los máximos de 2016 y en sobrecompra. Aquí no es que un movimiento bajista subraye la necesidad de búsqueda de seguridad, sino debilidad importada de otros cruces, suponiendo que el mercado actúe de forma lógica si lo que presenta Donald Trump es suficiente para animar las cosas.

 

 

También hemos tenido resultados empresariales importantes, sobre todo dentro del Ibex 35.

Aena los ha dado mejor de lo esperado y está subiendo 2,42%, el mejor del Ibex, pero además tenemos a Santander que ha dado resultados buenos pero en estos momentos está cayendo -0,7%. Mucho cuidado con este movimiento del banco, porque si se fijan en el gráfico adjunto, las figuras bajistas en la banca mediana siguen dominando esta parada y además corremos el riesgo de crear una envolvente bajista tanto en BBVA como Santander.  Evidentemente, todo está ligado a lo que pase en Wall Street con ese supuesto plan fiscal.

 

 

En estos momentos tenemos una especie de empate técnico entre los súper sectores alcistas y bajistas en Europa. Los bancos están descendiendo -0,39%, automoción y recambios -0,3% y recursos básicos -0,7%, este último dañado por unas rebajas de recomendación y además un recorte de las estimaciones de producción anual por parte de BHP tras algunos problemas en las minas y cadenas de producción.

El mejor de todos son los servicios financieros que suben 0,37% pero las Utilities siguen descendiendo -0,35% y en cierto sentido siguen apostando por un movimiento de reflación.

Hablando de inflación, mañana tenemos la reunión del Banco Central Europeo que probablemente tenga algo que decir si finalmente hoy aparece algo en Estados Unidos. Se han abierto libros en España para un bono ligado a la inflación y tiene una demanda por el momento de 11.500 millones de euros, lo que habla de las perspectivas futuras y la búsqueda de cobertura sobre este factor.

La inflación va a depender de lo que pase en Estados Unidos y también del precio del crudo. En estos momentos seguimos por debajo de los 50 $ tras constantes muestras de incremento de la producción en Estados Unidos y además también de las reservas semanales. La OPEP de momento no dice nada y no está reaccionando, por lo que el mercado se está desesperando y de ahí la bajada fuerte del crudo.

Tal como comentamos en la apertura, muchos se están fijando en los efectos colaterales  de este fortísimo aumento del déficit en Estados Unidos si se hiciese realidad lo que todo el mundo espera. En realidad, nadie sabe cuánto hay descontado de esa bonanza económica por los planes de Donald Trump en el mercado, así que la incertidumbre es exageradamente alta.