Tras la fortísima subida del día de ayer, algo lógico tras ver que la tensión en Francia se relajase al quedar para la segunda vuelta a los partidos políticos que todo el mundo quería, el centrismo y la extrema derecha, hoy el mercado se ha tomado una cierta pausa porque lo que está otra vez al frente de las preocupaciones sobre los posibles anuncios que pueda hacer la Casa Blanca en breve.


Vamos por partes.

Primero de todo, echemos un vistazo a ver cómo está la situación en el gráfico de días con nocturno de los futuros del Ibex 35, del alemán y el europeo. Como se puede observar, lo más llamativo de todo son esos nuevos máximos que creamos esta semana, pero sobretodo que ya estamos rozando la sobrecompra. Si acabásemos el día lejos de los máximos, dejando en los tres una karakasa invertida, tendríamos problemas para ver una muestra de interés vendedor, ya que el volumen de ayer fue muy importante y recuerden que esta señal necesita un repunte del mismo. Puede intentar compensar las cosas la sobrecompra, pero circunscribiendo este movimiento a la situación actual, se podría tomar como una especie de pausa a la espera de más catalizadores. Estamos dentro de la temporada de resultados y esto es un factor para la volatilidad que evidentemente también nos puede afectar.

 

 

En este paréntesis de 15 días que vamos a tener hasta la segunda ronda de las elecciones francesas, Donald Trump es el principal entretenimiento. Recuerden que se espera en breve la presentación del plan fiscal y sobre todo hay mucha expectación por esas informaciones acerca de la reunión que tuvo lugar en el despacho oval en donde pedía una rebaja del impuesto a las empresas al 15% y además rebajas dentro del programa que se pudiesen vender muy bien a los ciudadanos, por lo que le daba igual que los ingresos bajasen y el déficit se dispare.

El hecho de que haya un aumento de déficit ha puesto en alerta a todo el mundo, porque puede subir las rentabilidades en el mercado de deuda y eso al final trasladarse a Europa.

Hablando de deuda, hoy Telefónica ha incrementado su emisión de deuda a largo plazo, en concreto 30 años, en un momento que marca muy bien un paréntesis que puede ser aprovechado por todas las empresas ya que todavía se espera que pasen bastantes meses hasta que el BCE empiece a permitir que los tipos de interés se muevan al alza. Teniendo cuenta que Europa tiene una mejor valoración en términos de riesgo/recompensa que Estados Unidos, lo más probable es que las empresas punteras intenten hacerse con el mayor endeudamiento posible a menor coste buscando atraer inversores de otras latitudes.

Lo anterior parece positivo si realmente es endeudamiento se utiliza para proyectos de largo plazo, pero la situación es justo la contraria si al final ese dinero y ese mayor endeudamiento no es productivo, ya que estaríamos en un paso más de la siguiente crisis de deuda, ya que lo único que tenemos por delante son subidas de tipos de interés mientras las economías aguanten en esta recuperación que vemos en múltiples lugares.

Los resultados empresariales del día en Europa son positivos incluyendo los de la alemana SAP y Volvo. Como puntos negativos tenemos los de Ericsson, aunque el verdadero punto de atención está teniendo lugar en el sector del lujo, ya que el conglomerado del lujo LVMH está mejorando tras hacerse con Christian Dior. El movimiento es significativo porque los dos valores están subiendo. Ya saben que lo normal cuando hay una compra es que el valor comprado se dispare pero el valor que comprar descienda por el desembolso realizado. En este caso los dos están subiendo y eso hace que el mercado vea con muy buenos ojos el movimiento.

El mercado europeo, tenemos casi un empate entre los súper sectores que están subiendo los que están bajando. Los que más subían en el día de ayer, hoy están recogiendo beneficios, aunque el súper sector bancario se las está apañando para estar muy ligeramente en positivo, sólo 0,06%. Siguiendo la tónica, los valores que más subieron ayer dentro del sector bancario, son los que más problemas están teniendo hoy, así que los españoles son los que más están descendiendo.

Dando un vistazo a los bancos, aquí tienen el comportamiento en gráficos de días en donde tenemos en la banca mediana karakasas invertidas que marcan una figura muy parecida a la que estamos esperando los futuros sobre índices más importantes. Esas figuras son de vuelta y el volumen es alto, por lo que mientras no superemos los máximos de la figura, debemos tener cuidado.

 

 

Llevamos mucho tiempo también fijándonos en el comportamiento de los activos seguros, en concreto el de la deuda de Alemania que tiene unas rentabilidades bastante disparatadas pero todo gracias a la política monetaria del BCE. Hoy hemos tenido la colocación de deuda a dos años en Alemania con una rentabilidad media de -0,69% que ha mejorado un poco desde el -0,71% anterior. La cobertura ha mejorado un poco ya que pasa del 1,1 al 1,2. Teniendo cuenta que lo que tenemos por delante es una subida de tipos de interés que puede rematar la Casa Blanca con un anuncio efectivo de sus planes, debemos seguir teniendo cuenta el gráfico a meses de los principales futuros sobre renta fija alemana. Recuerden el que tienen aquí debajo, con hombros cabeza hombro a 10 años y cinco años y además esa especie de envolvente bajista en el de dos años con una posible pérdida de la tendencia alcista en el RSI.

 

 

Siguiendo el hilo de la deuda, es importante hacernos eco de una encuesta que ha realizado entre los bancos el Banco Central Europeo. En ella espera que haya un aumento de las peticiones de crédito inmobiliario, de consumo y coches en el segundo trimestre, pero también se atisba un ligero intento de tensionar la concesión de dichos préstamos. Recuerden que una de las mayores preocupaciones que tiene todo el mundo económico en estos momentos es la fortísima expansión de crédito que ha habido en todas las partes del mundo. Al igual que en la burbuja inmobiliaria, semejante endeudamiento puede ser una bomba de relojería si todo sigue el desarrollo normal de los acontecimientos y llegamos a un punto en donde no se puede pagar. Si llegamos a ese momento de activación de esta bomba y los bancos centrales no han conseguido deshacerse de toda la cartera de activos que han adquirido durante la crisis y los tipos no consiguen subir lo suficiente, los bancos centrales tendrán menos armas para poder apoyar la economía cuando estalle dicha bomba.