Arbitraje entre Futuro y contado
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Algunos inversores hablan de las apuestas en el mercado de futuros como si fuesen de un carácter diferente a las apuestas del mercado de contado. En realidad quien compra un futuro sobre Telefónica apuesta porque suba la cotización del mismo que quien compra una acción. El precio del futuro de Telefónica que vence en diciembre no refleja
cómo creen los inversores que estará la acción de Telefónica en diciembre, o, si lo refleja, lo hace en una medida similar a como lo refleja la propia cotización de la acción.
No tendría sentido que el futuro sobre Telefónica estuviese a 30 euros y la acción a 20, pues en el momento de vencimiento del contrato, uno y otra valdrán lo mismo. Si hubiera una diferencia desproporcionada, los inversores venderían masivamente futuros y comprarían acciones,
asegurándose un importante beneficio, pues al llegar el vencimiento compensarían una y otra posición y se llevarían casi esos 10 euros de diferencia como beneficio. Todo el mundo querría hacerlo y la venta de futuros y la compra de acciones cerrarían esa brecha hasta casi igualar el precio de la acción y del futuro.

Un movimiento en paralelo

Por tanto, los precios de los futuros sobre acciones se mueven en paralelo a los precios de las acciones. Esto es consecuencia directa de la relación de arbitraje que asegura a vencimiento la convergencia de los precios de los futuros con las acciones. El precio a plazo de una acción es igual al precio actual de la acción más los intereses
sobre dicho precio al plazo que se quiere determinar, menos los dividendos que en su caso pague la acción antes del día de vencimiento del contrato.
Esto explica que, en general, el precio del futuro es
superior al precio de la acción, excepto en aquellos
periodos en los que hay dividendos a pagar por las
acciones, típicamente en los meses de enero y junio, ya que
el dividendo sólo lo cobrará el poseedor de la acción. Es
un error más que frecuente pensar que el mercado apuesta
por una subida simplemente porque el precio del futuro
supera al del contado o, lo contrario, creer que un precio
del futuro inferior al de contado implica que los
inversores creen que la acción va a bajar.