Los semiconductores lideran uno de los repuntes bursátiles más explosivos de los últimos años. Los fundamentales están siguiendo el ritmo, lo que da fuerza a la durabilidad del repunte.
Al margen de los acontecimientos geopolíticos, la dispersión seguirá definiendo las rentabilidades y creando oportunidades atractivas, especialmente en segmentos anteriormente desfavorecidos, como las acciones estadounidenses de gran capitalización. Frente al riesgo de un error de política del Banco Central Europeo, el escaso crecimiento del Reino Unido y a la notable exposición energética de Japón, Estados Unidos parece, una vez más, la mejor casa del vecindario.