Los reembolsos en los ETPs (producto negociado en bolsa) sobre oro ascienden a los 113,9 millones de dólares, lo que representa el mayor volumen en ocho semanas. La semana pasada el precio de la onza de oro cayó por tercera semana consecutiva, a los 1252,6 dólares.

En lo que va del año, los ETPs sobre oro vienen registrando reembolsos en quince de veintiocho semanas, totalizando los 517 millones de dólares. Esto viene impulsado por el pesimismo generado en el mercado del metal precioso a raíz del entorno. de subidas de los tipos de interés. El reciente desempeño del oro parecería estar desalineado con sus clásicos fundamentos macro, ya que no ha logrado beneficiarse del aumento de la inflación en EE.UU y la intensificación de los riesgos políticos.

La inflación de junio de EE.UU, publicada la semana pasada, registró su mayor nivel en casi seis años y medio, provocando un mayor descenso de los tipos de interés reales. Históricamente, la onza de oro se apreciaría ante la publicación de este tipo de noticias, ya que al no ser un activo generador de rendimiento, funciona como un instrumento de protección contra la pérdida de poder adquisitivo. Las tensiones comerciales entre EE.UU y China tampoco han sido suficientes para generar interés en el oro, el cual tradicionalmente también es visto como un activo refugio en momentos de incertidumbres. Creemos que el fortalecimiento del dólar, generado a partir del entorno de subidas de tipos en los EE.UU, ha hecho que predomine el pesimismo sobre el metal y acentuado su presión vendedora. De cara a este segundo semestre, no obstante, esperamos que el precio del oro se recupere.   

Aunque a un ritmo menor, por cuarta semana consecutiva continúan los reembolsos en los ETPs sobre cestas de metales industriales (por 20,1 millones de dólares) a raíz de la intensificación de las guerras comerciales. La semana pasada, la Administración Trump publicó una lista adicional de productos chinos -equivalentes a 200.000 millones de dólares-, a ser gravados a partir del 30 de agosto, con un adicional arancelario del 10%. Asimismo la Casa Blanca está metida en disputas con la Unión Europea, México y Canadá. Los ETPs sobre cestas de metales industriales, dado su sensibilidad a factores económicos de este tipo, están reflejando los estragos que la intensificación de las guerras comerciales genera sobre los precios del sector.

El gran temor de los inversores es que la incertidumbre que hay en torno a las guerras comerciales, afecte al crecimiento de la economía mundial, lo cual como resultado, golpearía a la demanda de metales industriales. Si bien no podemos negar que las medidas de represalia están generando incertidumbre, esperamos constatar una resolución de las disputas comerciales antes de las elecciones de medio término de EE.UU en noviembre. Hasta dicho momento, por más de que contemplemos que los metales industriales se negocien de manera volátil dentro de un rango, sus fundamentos a largo plazo continúan siendo favorables.

Los cazadores de gangas parecerían estar aprovechando la caída de los precios del crudo, al volver a ampliar la exposición a estos ETPs, por un total de $9.4 millones, después de que éstos registrasen tres semanas consecutivas de reembolsos. La semana pasada el precio del barril de crudo Brent registró su peor pérdida diaria en casi dos años y medio, ante los temores de que la producción de crudo libia, vuelva a ser colocada en el mercado antes de lo previsto. El susto surgió a partir de la circulación de noticias referentes a que las terminales de crudo que habían sido cerradas por cuatro semanas en el este de Libia, reanudarían sus operaciones muy pronto tras haber sido devueltas a la petrolera estatal NOC.

El cese de la producción libia ha generado una reducción en el mercado de 800.000 barriles diarios. Dado que ahora se espera que esta producción de crudo se normalice, es probable que la situación en el mercado se distienda. Asimismo el precio del crudo se ha visto presionado a la baja por los informes mensuales publicados por la Agencia de Información de Energía (AIE) y la Organización de Países Exportadores de Crudo (OPEP), en donde ambas entidades han hecho alusión a los fuertes incrementos de producción previstos para 2019 por parte de los países no miembros de la OPEP.