A finales de noviembre la cotización de la compañía tecnológica alcanzó tocó un mínimo en los 12,25 euros, coincidiendo prácticamente el mínimo anual que la compañía tocó el pasado mes de julio.

Este movimiento supone una señal de compra, por lo que abrimos posiciones alcistas por el 50% del capital destinado habitualmente a invertir. De momento es un doble apoyo, pero si continuara subiendo y consiguiera superar los 14,55 euros, estaríamos ante la confirmación de una amplia figura de vuelta en forma de “doble suelo”, que nos haría apostar por una continuación de las subidas.

Por otro lado, recientemente Indra se ha adjudicado el contrato de mantenimiento de los sistemas de gestión de los centros de regulación y control de líneas ferroviarias de Alta Velocidad (AVE) para un periodo de tres años y un importe de 9,5 millones de euros. El objetivo es garantizar el óptimo funcionamiento de los sistemas de gestión, supervisión y control de todas las líneas AVE, según informó Adif.