El fatídico 24 de junio ambos bancos cayeron a plomo en bolsa por el miedo a las causas del Brexit. Sin embargo, desde entonces Santander y HSBC han subido como la espuma. ¿Quién ha sabido rentabilizar más la incertidumbre británica?
 
El 24 de junio del pasado año Santander llegó a perder una cuarta parte de su valor en bolsa. Todo su negocio británico fue valorado a cero. HSBC, banco para el que la economía inglesa supone aún más que para el Santander, llegó a ceder aún más (un 30% en el peor momento de la sesión). Pero, ¿quién les iba a decir entonces que terminarían subiendo en los meses posteriores?
 
En los últimos seis meses Santander ha logrado revalorizarse un 41%, mientras que HSBC ha conseguido rascar aún más, casi un 47%. De hecho, el banco británico está entre el top 10 de los mejores valores del FTSE-100 desde el referéndum (Ver: Llegó el May Day… ¿podrán seguir subiendo estas acciones?)
 
 

HSBC ha aventajado a Santander en estos meses, sin embargo, si lanzamos la mirada doce meses atrás, vemos que el referéndum británico  cambió todo. Hasta junio el Santander superaba la revalorización de su homólogo inglés y, a partir de entonces, HSBC cogió carrerilla. De hecho, sumando los dividendos el banco presidido por Stuart Gulliver sube un 45%, mientras que la entidad española se tiene que confirmar con un 29,18%.  Restando las retribuciones a los accionistas, HSBC pierde más tirón y su subida bursátil en un año se queda en el 34,31%, aun así, nada desdeñable, pues es el doble de lo que sube el FTSE-100 desde finales de junio.