Con el petróleo en estos niveles, los buenos resultados empresariales que se vaticinan para octubre, la inflación bastante controlada... lo razonable es que veamos al Ibex más cerca de los 13.000 puntos que de los 11.000. Es decir, somos claramente alcistas.
Datos importantes que dominan el panorama económico actual: el IPC que se espera se sitúe en torno al 3,8%, aunque el mercado se va a fijar más en la inflación subyacente y es aquí donde puede haber sorpresas. A ello se une el vencimiento de opciones y futuros. Y este conjunto puede hacer al secundario romper al alza o a la baja.