
El Índice de Precios de Consumo (IPC) mantuvo su tasa interanual en febrero en el 2,3% debido a la bajada de los precios de la electricidad, que compensó el encarecimiento de los restaurantes, los servicios de alojamiento y de los alimentos, cuyos precios subieron un 3,2% en comparación con febrero de 2025, según los datos definitivos publicados este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
De este modo, se pone fin a tres meses consecutivos de bajadas, si bien hay que tener en cuenta que los datos publicados hoy aún no están afectados por la subida de los precios energéticos debido a la guerra en Irán.
Estadística ha explicado que la evolución del IPC de febrero es consecuencia del descenso en ocho puntos de la tasa interanual del grupo de vivienda, hasta el 1,9%, por el abaratamiento de la electricidad, y al repunte de la tasa interanual de restaurantes y servicios de alojamiento en tres décimas, hasta el 4,8%, y del aumento interanual del grupo de los alimentos y bebidas no alcohólicas en dos décimas, hasta el 3,2%, por la estabilidad de los precios de los aceites y grasas y del pescado y el marisco, frente al descenso que experimentaron un año antes.

El INE ha confirmado también que la inflación subyacente (sin alimentos no elaborados ni productos energéticos) escaló una décima en febrero, hasta el 2,7%, su valor más alto desde agosto de 2024, cuando también fue del 2,7%.
En términos mensuales (febrero sobre enero), el IPC subió un 0,4%, su mayor alza mensual desde el pasado mes de octubre, cuando aumentó un 0,7%.
Este repunte fue resultado del encarecimiento de restaurantes y servicios de alojamiento en un 0,9%, de la subida del transporte en un 0,8% por el alza de los precios de los combustibles para vehículos personales, y de los alimentos en un 0,6% por el mayor coste de las frutas y frutos de cáscara y de las hortalizas, legumbres y patatas.
Por su parte, el IPC armonizado (IPCA) elevó una décima su tasa interanual en febrero, hasta el 2,5%, con una variación mensual del 0,4%.

