
El BCE se reúne desde hoy y hasta mañana en Frankfurt para decidir sobre la política monetaria en la eurozona. Y el mercado descuenta un nuevo mantenimiento de los tipos de interés en lo que considera ya el 'tipo neutral' los niveles del 2% en el se encuentra. De esta forma la presidenta del organismo, Christine Lagarde, podrá volver a indicar que el Banco Central Europeo considera que estamos en un 'good place' en una buena situación en lo que a niveles del precio del dinero entre los países de la moneda única se refiere.
De hecho la inflación, la vertiente que más puede preocupar, se mantiene bajo control. Desde ING destacan que "las expectativas de precios disminuyeron en todos los sectores, pero se mantienen por encima de los promedios históricos. Las expectativas de precios al consumidor también se moderaron, pero continúan superando las normas a largo plazo".

Todo ello mientras añaden que "los datos actuales respaldan la decisión del BCE de mantener estables los tipos de interés; no hay una necesidad evidente de estímulo adicional, ni las tendencias de inflación sugieren cambios inmediatos en la política monetaria".
De hecho, sí parece que los niveles de precios cercanos al objetivo del BCE conviven a la perfección con un potencial mantenimiento de los tipos de interés en la eurozona, que se han mantenido invariados desde finales del pasado ejercicio tras elevar el Banco Central Europeo sus proyecciones de crecimiento. El mercado lo interpreta por tanto con una presunta incompatibilidad con un nuevo recorte, tras los ocho ya implementados para reactivar a los países de la moneda única.
Pero esta situación, al menos sobre el papel, es válida para el resto del ejercicio, siempre claro, con permiso de la inflación. Desde Morningstar su estratega jefe de mercados europeos destaca que "el BCE no tiene prisa por modificar los tipos" con la situación actual que se presenta en binomio niveles bajos e inflación cerca del objetivo.
Y señala que "la mayoría de los economistas creen que los tipos se mantendrán en este nivel durante todo el año, una predicción audaz ante un entorno económico tan incierto. Dicho esto, los tipos son bajos y, a partir de ahí, el BCE tiene amplio margen de maniobra para adaptarse a las condiciones cambiantes del mercado".
Así lo estiman desde Eurizon, ya que consideran que "la política monetaria se encamina hacia una fase de estabilidad. El BCE mantendría los tipos sin cambios durante 2026, con una política monetaria neutral".

Pero no todos piensan igual. Desde Bank of America Global Research ven una ligera luz sobre un posible recorte de tipos en el mes de marzo, aunque destacan que su convicción no es sólida. Lo que sí ven los expertos del BofA, en su convencimiento, es que habrá una tendencia a la flexibilización a partir de ahora.
Y volviendo a la reunión de estos días, desde DWS, su economista senior, Ulrike Kastens consdiera que "entre los temas probables de la reunión se incluyen la incertidumbre en la política comercial, la renovada apreciación del euro y la esperada caída de la inflación de enero por debajo del umbral del 2%".
Y habrá otro más sobre la mesa: la nueva apreciación del euro por encima de las 1,20 unidades frente al dólar, tras la debilidad manifiesta demostrada por el billete verde americano, a pesar de haber caído ya desde esos niveles.
Kastens, de DWS, no considera que esto merezca un ajuste, en lo que a política monetaria se refiere, por parte del BCE. "El euro se apreció un 7,6% el año pasado en términos ponderados por comercio, y esto ya ha sido incorporado en las proyecciones de crecimiento e inflación del BCE. Los indicadores de sentimiento, como el índice de gestores de compras (PMI), se mantienen por encima de 50, y los mercados laborales siguen estables. Se espera que los recortes de tasas del BCE den un nuevo impulso al sector de la construcción este año. Además, Alemania está incrementando de forma significativa la inversión pública".

