
El Comité de Política Monetaria (MPC) del Banco de Inglaterra ha decidido este jueves mantener sin cambios el tipo de interés de referencia para sus operaciones en el 3,75%, ante la incertidumbre respecto del impacto en la inflación de la escalada del precio del petróleo a causa del conflicto abierto en Oriente Próximo.
A diferencia de las tres reuniones anteriores, donde se constató la profunda división en el seno de la entidad, en su cónclave de marzo la decisión fue adoptada con el apoyo unánime de los nueve miembros del órgano de gobierno del Banco de Inglaterra.
"El conflicto en Oriente Medio ha provocado un aumento significativo de los precios mundiales de la energía y otras materias primas, lo que afectará a los precios de los combustibles y los servicios públicos para los hogares y tendrá efectos indirectos a través de los costes empresariales", ha advertido la institución.
De este modo, si bien con anterioridad se había producido una desinflación continua en los precios y salarios, ahora prevé que la inflación sea mayor a corto plazo como consecuencia de esta nueva perturbación económica.
En este sentido, a pesar de que la política monetaria "no puede influir en los precios mundiales de la energía", subraya su objetivo es garantizar que el ajuste económico se produzca de forma que se alcance de manera sostenible el objetivo del 2%.
Así, el Comité de Política Monetaria (CPM) ha asegurado estar alerta ante el mayor riesgo de presiones inflacionarias internas derivadas de los efectos de segunda ronda en la fijación de precios y salarios, advirtiendo de que este riesgo "se incrementará cuanto más tiempo persistan los precios elevados de la energía".
Asimismo, el órgano de gobierno de la institución también está evaluando las implicaciones para la inflación del debilitamiento de la actividad económica que probablemente resulte del aumento de los costes energéticos.
"El Comité seguirá vigilando de cerca la situación en Oriente Medio y su impacto en el suministro y los precios mundiales de la energía", ha subrayado, añadiendo que está preparado para actuar según sea necesario para garantizar que la inflación se mantenga encaminada a alcanzar el objetivo del 2% a medio plazo.
La tasa de inflación interanual del Reino Unido se situó el pasado mes de enero en el 3%, lo que implicó una desaceleración de cuatro décimas respecto al último mes de 2025 y la menor subida del coste de la vida desde marzo del año pasado.

