“Las comunicaciones entre el FMI y los bancos centrales son muy fluidas, pero se nos van dando a cuentagotas”, dice Mercedes Camacho, socia directora de Omega IGF.

“Como los estatutos del BCE no permiten que preste dinero a los países, nada le impide prestárselo al FMI y éste, a su vez, a los países que lo necesiten. Esto podría producirse sin problemas”.

“La decisión de que el BCE se transforme en una Fed está en manos de Alemania. Actualmente el BCE está hecho como el Bundesbank, sin embargo, el banco central de Alemania sí acudió a comprar deuda en la última subata del país germano y, sin embargo, no deja que haga lo mismo el BCE. En no mucho tiempo, el papel del BCE cambiará y será más parecido a la Fed, eso sí, para ello tiene que haber una unión fiscal”.

Tras el dato de empleo conocido hoy, la experta dice que “se están creando empleos en EE.UU. y, aunque no son para ‘echar cohetes’, la caída del paro al 8,6% es positivo. Esto, unido a los buenos datos de confianza y el ISM es muy positivo, aunque no podemos marcar la tendencia porque son datos mensuales”.

“El mercado está tan nervioso que el diferencial de la deuda pueda subir, lo mismo que ha bajado. La calma es tensa y esto puede moverse muchísimo. De aquí a final de año no vamos a tener una tendencia muy clara tampoco en el Ibex 35”.

“Abogaría por bajar un 0,25% los tipos de interés en Europa y ampliar las compras de deuda soberana”.


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