Tail risk o “riesgo de cola”, es un concepto estadístico que hace alusión a que una variable aleatoria tome un valor extremo, que esté situado en una de las "colas" o extremos de la distribución de probabilidad del suceso, que normalmente se asume como una distribución normal (así lo hacen en el campo de la economía, por ejemplo, la teoría moderna de la selección de cartera de Markowitz o el modelo de valoración de opciones de Black-Scholes Merton).
 

 
En economía, este término viene a decir que la distribución de los rendimientos no es normal, sino sesgada, y los extremos son mayores que en una distribución normal. Son estos extremos los que, aunque sean muy poco probables, pueden suceder.

Bueno, pues esta pequeña explicación del “riesgo de cola” viene a cuento por lo publicado en blog  EconMatters, en él se dice que la valoración de los mercados financieros está completamente distorsionada, que estos están quebrados y además dicen que el VIX, es decir, el índice que muestra las expectativas de volatilidad a 30 días,  va a volver a los niveles alcanzados en la crisis financiera de 2008 donde llegó a los 89.53puntos, rompiendo el nivel de los 100 puntos del índice, pudiendo alcanzar los 200, e incluso los 1.000 (el lunes 6, está por encima de 11).

Los culpables, los bancos centrales, a quienes responsabiliza de haber creado este “riesgo de cola”.

Lo que se supone que deben hacer los inversores ante esta situación, es cubrir el riesgo, el problema es que lo que lo que se anuncia no es ni más ni menos que el Armagedón financiero, la quiebra completa del sistema financiero.

Personalmente, se me hace harto difícil cubrir un riesgo del tipo que menciona, pero lo que realmente me parece preocupante es que actualmente los riesgos asociados a este tipo de distribuciones con extremos mayores, más gordos, empiezan a ser relativamente más habituales, y me refiero concretamente a hechos muy recientes como el Brexit o la victoria de Trump en las elecciones presidenciales norteamericanas, que se daban por imposibles y que finalmente ahí están.

Y el problema no es el pasado, el problema es, no sólo la volatilidad que nos espera este año 2017, con elecciones Holanda (15 de marzo), Francia (abril/mayo), posiblemente en Italia (junio) y en Alemania (septiembre); además de la decisión sobre la segunda ronda del rescate de Grecia y en el Reino Unido con su hoja de ruta del Brexit en la primera mitad del año, sino los resultados reales y sus implicaciones en la estabilidad futura para nuestra Eurozona.

Por cierto, ya se reía ayer D. Trump en un tweet estadísticas del partido de la Superbowl de ayer, donde inesperadamente los vencedores fueron los Patriots de Nueva Inglaterra. Felicidades a los Patriots.

Miguel Cedillo