Las declaraciones que el consejero delegado de Prisa, Juan Luis Cebrián, realizó la semana pasada en relación al negocio de abonados de Sogecable, reavivaron la especulación sobre una inminente operación en la compañía en relación a ese área de negocio. En concreto, Cebrián aludió al interés que Digital+ genera “para todos los operadores”, manifestando que “Telefónica tiene una posición privilegiada en Sogecable”. Además de estas declaraciones, el consejero delegado reiteró una vez más el claro interés que Prisa tiene en Cuatro. La interpretación que el mercado hizo de esas declaraciones hay que ponerla en contexto de la reorganización iniciada el año pasado para segregar la actividad de televisión de pago y la televisión en abierto en dos sociedades independientes, participadas ambas al 100% por Sogecable, y la finalización de la restricción impuesta por el anterior Gobierno a Sogecable para poder comercializar sus contenidos con exclusividad a terceros (en relación a Telefónica), y que finaliza en noviembre del presente año. Sin embargo, pese al muy positivo comportamiento de la acción tras esas declaraciones, tenemos que decir que ese rumor no es nuevo ni supone un cambio en nuestra tradicional visión de Sogecable. De hecho desde nuestro primer análisis realizado el año pasado sobre una posible segregación de activos, siempre hemos defendido que la lógica empresarial debería llevar bien a Sogecable a comercializar su oferta dentro del triple play (telefonía + internet + contenidos), dándole lógica a la venta de su negocio de pago vendiéndolo a un operador ya consolidado en ese negocio (i.e. Telefónica). En un principio y según nuestra suma de partes, asignamos un valor teórico al negocio de abonados de 3.900 Mn €, descontada ya la deuda y el valor de los créditos fiscales acumulados, lo que supone valorar cada abonado en 1.953 €. Igualmente concedemos un valor a Cuatro ligeramente superior a los de 1.000 Mn €, para un valor total de compañía de 5.139 Mn €. Esa valoración nos lleva a un precio de 37 €/acc, que coincide con el pagado por Prisa en la OPA parcial lanzada en 2005 que le permitió elevar su participación hasta el actual 44,5%. De producirse por tanto un acuerdo de venta entre Sogecable y Telefónica, previo a la operación, se tendría que producir una OPA de exclusión que creemos se debería situar en torno a ese nivel, ya que es una referencia de valoración marcada en Sogecable por su principal accionista, y a la que damos credibilidad por la valoración que hemos efectuado de cada negocio. De cara al corto plazo, y al margen de esa especulación, esperamos unos resultados para el segundo trimestre muy positivos. Dos son los aspectos fundamentales. En primer lugar, por el impacto del final de liga (con un fuerte componente de PPV en el ARPU, unido a un crecimiento sostenido de abonados), que en conjunto nos hacen prever un buen comportamiento del negocio de pago. Y en segundo lugar, por la más que favorable evolución de Cuatro (ha batido de manera consecutiva sus máximos de audiencia a todos los niveles, tanto en audiencia general como en prime time), que será el verdadero impulsor de los resultados y márgenes. Así pues, creemos que estos niveles no suponen demasiado riesgo para la cotización pudiendo dibujar una estrategia tanto de corto plazo, a jugarse de cara a resultados, como a largo plazo, por la posible operación con Telefónica y una OPA de exclusión. Elevamos nuestra recomendación desde MANTENER a COMPRAR, así como nuestro precio objetivo desde 31,9 €/acc a 36 €/acc.