La superación de la resistencia en 16 euros aparenta ser positiva, y puede representar un primer aviso de cara al largo plazo, pero a corto plazo parece más probable que el precio se encuentre en niveles desde donde se produzca una réplica bajista de cierta importancia.

En la corrección de febrero y marzo el precio de Repsol infringió el paso de la media móvil que guiaba la normalidad correctiva desde mediados de 2016, lo que hace más probable que en los niveles actuales se produzca una réplica bajista.

En el sentido anterior, los indicadores diarios encuentran niveles de sobrecompra y divergencias en escalas intrahorarias lentas acusadas. Además, los componentes sectoriales se encuentran en una situación muy similar, sugiriendo la cercanía de una zona de venta.

El nivel de soporte clave en el medio plazo se sitúa en 13,6 euros, por encima del cual cabe pensar en una corrección que ofrezca una oportunidad de compra a largo plazo.

Recomendación: venta parcial (corto plazo)