Todos los organismos internacionales dicen que estamos ante riesgos deflacionistas muy claros y es cierto que España ha entrado en deflación junto Chipre, Grecia y Portugal por lo que los riesgos son importantes, por las devaluaciones internas y el fuerte tipo de cambio que tenemos ahora.
La teoría apunta a que las cantidades de dinero que han inyectado el resto de bancos centrales llegarán en un momento dado a la economía real y habrá brotes inflacionistas peor en el caso de Europa es difícil que sin inyecciones se puedan tener este tipo de brotes.

Además, las recientes dudas sobre el crecimiento de China, hace pensar que los riesgos de deflación son importantes y Draghi tendrá que actuar más temprano que tarde. En este sentido, ¿cómo nos podemos cubrir? Los clásicos son los bonos del Tesoro, peor sabemos que las rentabilidades son nimias. Otro activo que puede funcionar bien es el oro, que creemos que suele funcionar bien cuando hay inflación fuerte pero no es así porque si analizamos los períodos deflacionistas que hemos tenido – que ha habido tres- la onza de oro se ha revalorizado entre el 44% y el 100%, por lo uqe es un activo que se podría tener en cuenta en este contexto.

Si no, a través de ETFs sintéticos que replican tanto las tasas de inflación como las de deflación. El US Deflaction n oes un activo clásico de refugio pero nos puede cubrir bien ante un riesgo puntual que podamos tener sobre la deflación.

Los niveles a partir de los cuales se tensiona la economía europea se han sobrepasado hace mucho, a partir de 1.34-1.35 la economía se tensiona. Todo el mundo quiere crecer vía exportaciones y evidentemente tipos de cambio fuertes hacen que esa partida sea poco competitiva. Alemania está muy preocupada por ese cambio y 1.39-1.40 tensiones exageradamente las economías y tarde o temprano Draghi tendrá que actuar. Lo que puede hacer este tipo de cambio es esperar una medida más contundente en la próxima reunión del BCE.

A medida que siguen desviándose flujos al HY estamos en la antesala de una burbuja clarísima, las valoraciones son extremadamente altas y los flujos de liquidez que llegan también son muy elevados. A la mínima que haya una restricción de liquidez o aversión al riesgo, este activo puede sufrir y podemos haber reconocido una importante burbuja. Pero la rentabilidades de las inversiones financieras son las que demandan, el crédito ha corrido mucho por lo que el siguiente paso en la escala de riesgo es HY y la renta fija emergente. Yo diversificaría la parte de HY, no la suprimiría porque es lo poco que nos puede dar rentabilidad pero la diversificaría con bonos convertibles o incluso con algo de renta variable orientada a la rentabilidad por dividendo. Es asumir algo más de beta o sensibilidad al mercado pero es por donde tiene que venir la rentabilidad. El M&G Convertible Bond o el Petercam Europe Dividend son los ejemplos más representativos de esta categoría.

El oro tiene una volatilidad más elevada, los agentes que lo dominan son menos y están metidos los bancos centrales. Creo que no destinaría más del 10% de la cartera a invertir en un activo como este, quizás lo haría a través de un ETF, que invierten en compañía que están relacionadas con la explotación y producción de la materia prima, y es renta varrioable con lo que estarán muy expuestos a movimientos corporativos, aversión al riesgo….con lo que lo haría a través de ETFs que replicara la onza de oro. El Gold Trust me gusta bastante pero si queremos hacer una inversión más arriesgada podríamos utilizar el de iShares más apalancados: iShares Ultra Gold, sin perder de vista que puedes ganar y perder el doble o el triple.

Corto plazo y especulación es más o menos lo mismo. Es difícil ver fundamentales a períodos más reducidos de los dos años, todo eso es más especulación y hay que tener más autodisciplina. Aquí los fondos de inversión no son el producto más idóneo.

11.46
Soy muy pro fondos de autor porque estamos en un contexto donde prima la selección de activos. Son fondos de grandes convicciones donde el gestor no tiene restricciones para gestionar, cogen compañías que le gustan y las incluye en cartera y es por el tipo de fondo por el que tenemos que apostar. Además, no tienen limitación en cuanto a exposición por tipo de activo. Esto hace que en períodos cortos mejoren el ratio rentabilidad-riesgo de los índices generales y en períodos largos batan claramente la rentabilidad de un índice general. Pero no todo son ventajas porque los fondos de autor tienen un riesgo que, aunque no se percibe como tal, existe y es que el gestor se equivoque.

No tendría más del 20-25% de una cartera estructurada en este tipo de fondos.