Si la historia se repite y, sin embargo, siempre sucede lo inesperado, el hombre debe ser incapaz de aprender de la experiencia. Esta era la opinión del renombrado autor irlandés George Bernard Shaw sobre los ciclos históricos.
Las personas disponemos de distintos mecanismos para pasar a través de situaciones que nos resultan antipáticas. En un primer momento la evasión puede ser una opción. Después el pragmatismo se impone y decidimos racionalizar, aprendiendo del pasado. Con seguridad, el futuro no repetirá situaciones anteriores con exactitud, pero el conocer la pauta de sucesos pasados nos aporta una cierta tranquilidad y una base de estimación de la forma que pueden tomar acontecimientos futuros. Es esta necesidad humana de mantener el control sobre las situaciones la que hace que los métodos predictivos, de cualquier clase, tengan tanto éxito. El entorno económico-financiero no es distinto de los demás en ese sentido y así, por ejemplo, la discusión sobre la capacidad predictiva del análisis técnico o el fundamental ha sido objeto de polémica desde que ambos existen. En cualquier caso, para predecir el futuro es necesario conocer los hechos escuetos sucedidos en el pasado. Aunque tendemos a recordar sólo los hechos gratos, cuando vivimos momentos difíciles podemos dejarnos llevar por el sentimiento de desánimo y necesitamos que nos recuerden los tiempos en que el sol brillaba cada día. El constante flujo de salida de capital de la industria de ahorro-inversión durante 2008 puede intimidarnos, considerado aisladamente en el tiempo. Sin embargo, un análisis de su comportamiento en los últimos cinco años nos ofrece una perspectiva notablemente más optimista. A pesar del cinismo del gran dramaturgo inglés, es un hecho comprobado que la historia es cíclica y que si la industria se ha recuperado con éxito de otros periodos de turbulencias, sin duda ninguna volverá a hacerlo en esta ocasión. Los datos históricos de VDOS son reveladores al respecto. Al inicio del periodo de cinco años iniciado en 2003, la industria iniciaba su recuperación tras las turbulencias vividas como consecuencia de la caída bursátil que comenzó en el 2000. El patrimonio conjunto de Instituciones de Inversión Colectiva que a finales de 2003 era 239.960 millones de Euros, a finales de 2007 había ascendido a 323.614 millones, un incremento de 83.654 millones de Euros o 34,86 puntos porcentuales. Un comportamiento excelente, más aún considerando que la crisis crediticia generó descensos en el patrimonio registrado durante el último año. Desagregando por productos, si los Fondos de Inversión vieron aumentar su patrimonio un 67 por ciento en estos cinco años, el análisis de VDOS muestra un incremento porcentual verdaderamente sorprendente en las IICs Extranjeras, nada menos que de un 305 por ciento, mientras que las SICAVs, más cercanas a los FI, aumentaron su patrimonio en 56 por ciento. Si aceptamos el reto lanzado en la frase de G. B. Shaw, debemos demostrar que el hombre sí es capaz de aprender de la experiencia, aunque para ello es fundamental conocer los hechos. La memoria, individual o colectiva, puede ser selectiva. Del mismo modo que en medio de una tormenta navegamos por instrumentos, por falta de visibilidad, el hecho de contar con los datos de evolución histórica patrimonial de la industria de ahorro-inversión en los últimos cinco años puede servirnos de brújula que nos ayude a mantener el rumbo hasta que la calma regrese. Con el objeto de que pueda ser utilizada como referencia, en las próximas semanas dedicaremos este espacio a un análisis en profundidad de la evolución de la industria en los últimos cinco años, una guía histórica de evolución que nos aporte hechos para tratar de que lo inesperado no suceda. ¡No se lo pierdan! Paula MercadoDirectora de AnálisisVDOS Stochastics