Añadir Estrategias de Inversión en Google
Junio ha terminado con tono mixto en las principales bolsas aunque hay índices, como el Ibex 35 o el Dow Jones, que han conseguido firmar máximos históricos. ¿Cuál es el punto de partida a nivel técnico en este segundo semestre?
El IBEX 35 sigue pendiente de sus máximos históricos, situados en la zona de los 19.550 puntos. Es, además, el índice que se encuentra más alejado de cualquier zona de peligro, incluso en el corto plazo. El último impulso nació en la zona de los 18.000 puntos. Si buscamos algún nivel de corrección proporcional de Fibonacci, el primer nivel a tener en cuenta se sitúa en torno a los 18.930 puntos. En el muy corto plazo, ese sería el primer nivel de referencia, mientras que el soporte más relevante se encuentra en los 18.500 puntos.
Hay una forma más gráfica de vigilar el mercado: observar los mínimos de la corrección anterior, la del 10 de junio. En el caso del DAX, esos mínimos estuvieron en los 24.000 puntos, mientras que ahora el índice cotiza en torno a los 25.060 puntos, por lo que todavía estamos alejados de esa zona de control.
En el Euro Stoxx 50, el nivel clave se encuentra en los 6.200 puntos. Mientras el índice se mantenga por encima de esa referencia, no debería haber señales preocupantes.
En los índices estadounidenses, el S&P 500 está formando un triángulo simétrico, una figura cuya dirección final todavía es aventurado anticipar. El índice se encuentra tan próximo a máximos históricos como a los mínimos del 10 de junio, situados en la zona de los 7.280 puntos. En el Nasdaq 100, la zona de control está en los 28.500 puntos.
Todo esto indica que, en principio, el escenario sigue siendo más o menos el mismo. Lo que hace apenas diez sesiones parecía el inicio de un posible “Armagedón” ha vuelto a matizarse. Ahora podemos pensar tanto en una ruptura de máximos históricos y la construcción de un nuevo impulso alcista como en la posibilidad de que haya comenzado una corrección más seria.
Esa corrección podría estar amparada en los problemas derivados de las supuestas subidas de tipos de interés en Estados Unidos, que agravarían el problema de la inflación, todavía alejada de los objetivos de la Reserva Federal. El conflicto parece pasar desapercibido, pero supone un riesgo para la renta variable, aunque por el momento el mercado ha demostrado que no lo está descontando de forma significativa.
Valores más alcistas del Ibex 35 en junio: Banco Santander , Acciona e Iberdrola . ¿Llegamos tarde para incorporarnos?
Aplicaría el principio de la simplicidad. Si observamos el gráfico del Ibex 35, vemos que lleva once jornadas consecutivas atacando máximos históricos. En estos niveles, ¿es conveniente comprar? Creo que no necesariamente. Por muy bien que se hayan comportado algunos valores, no parece el mejor momento para incorporarse sin más. Si tuviera que elegir entre los mencionados, y a expensas de que el sector bancario europeo rompa por encima de sus máximos anteriores, me inclinaría por Iberdrola.
Mientras el petróleo siga moderándose, aunque todavía se encuentra un 3% o 4% por encima del nivel que tenía cuando comenzaron los bombardeos sobre Irán, IAG también podría ser una buena opción, al igual que Airbus.
Telefónica ha sido uno de los valores de los que hemos hablado en semanas anteriores. Cierra el mes en negativo, en línea con su homólogo Deutsche Telekom. ¿Le gusta de cara a las próximas semanas?
No. Incluso diría lo contrario. Telefónica está siendo una decepción tras otra y, en esta ocasión, está haciendo algo técnicamente muy negativo: situarse por debajo del mínimo anterior al último impulso alcista.
Además, esto sucede al mismo tiempo que la mala evolución de otros valores del sector, como KPN, Orange o Vodafone. Todos lo están haciendo especialmente mal, pero Telefónica destaca de forma negativa.
Petróleo por debajo de 75 dólares. ¿Se puede hacer algo con ello?
Primero tendría que haber un acuerdo y, segundo, ambas partes tendrían que coincidir en que realmente existe ese acuerdo y en que están dispuestas a respetarlo. Ahora mismo, me parecen variables complicadas. Técnicamente, desde que el West Texas rompió por debajo de los 84 dólares, sigue siendo bajista. Todavía no ha alcanzado el que parece su próximo objetivo, situado en la zona de los 67 dólares. Ese nivel coincide con el punto desde el que se produjo el hueco alcista que derivó en una escalada de precios muy fuerte y que llevó al crudo a duplicar el precio que tenía antes del primer bombardeo en Irán.
Por tanto, el siguiente objetivo para el petróleo estaría en torno a los 67 dólares. Ese movimiento abundaría en un escenario más o menos calmado como el actual, aunque todavía no define cuál puede ser el siguiente movimiento tendencial. Parece probable que el precio busque esa zona de 67 dólares, ya que ha perdido el máximo nivel de corrección proporcional del movimiento que nació precisamente en ese entorno.
Valores y activos a vigilar
Todo lo que tenga exposición al dólar al alza puede seguir siendo una buena opción. En este contexto, comprar dólar continúa teniendo sentido. Al final, digan lo que digan en Estados Unidos, parece que quieren que el dólar se deprecie para tratar de corregir uno de los mayores desequilibrios de la economía estadounidense, más allá de la deuda: la balanza comercial. Sin embargo, el dólar sigue apreciándose con cada nuevo acontecimiento en el mercado, y eso sí resulta llamativo.
Hasta el punto de que el Oro y la Plata han perdido soportes de medio plazo, mientras el dólar sigue fortaleciéndose y consolidándose como gran activo refugio. Conviene olvidarse del bitcoin en este sentido, porque salvo en una o dos ocasiones no ha llegado a alcanzar verdaderamente la condición de activo refugio.
La estrategia podría plantearse a través delEuro Dólar , comprando dólar frente al euro, o en su vertiente frente al oro, es decir, oro/dólar, que probablemente sería una de las formas más fáciles de seguir. También se puede vigilar el índice dólar, que acaba de romper una resistencia muy importante de largo plazo y podría tener un recorrido ambicioso. Otra posibilidad sería el dólar/yen.
También cabría plantear otra estrategia en el corto plazo. Fijémonos en el Bund, que tenía una enorme resistencia y que ha roto hace unos días. Esa ruptura debería plantear objetivos bastante ambiciosos al alza. En ese mismo periodo, el T-Bond ha hecho lo contrario: ha atacado su resistencia, pero ha fracasado de forma rotunda ante ese nivel. Solo con pensar que esta divergencia pueda mantenerse en el corto y medio plazo, podría tener sentido comprar Bund y vender, en el mismo día y por el mismo importe, el bono estadounidense. En este caso, nos daría igual hacia dónde fuera el mercado, ya que la estrategia se basaría en la evolución relativa entre ambos bonos.

