Se acabaron los días en los que la estrategia bancaria era únicamente comprar y posteriormente revender deuda pública con el dinero de la barra libre del BCE mientras paralelamente iban regularizando poco a poco su morosidad oculta por diferentes vías.
La estrategia de la banca ahora ha cambiado, según las cifras y los últimos datos presentados por el BdE, el crédito en general y a las empresas en particular empieza a remontar y las cifras que se manejan así lo demuestran, pasando desde los 9.400 millones en créditos concedidos a los 10.200 en números redondos en el último trimestre 2014, un 7,6% mas. Y aunque estos datos se refieren únicamente a pymes muestran la nueva dirección que siguen las entidades financieras en parte para poder sobrevivir a esta crisis provocada por los problemas propios de capitalización de las mismas entidades.

Sin crédito no hay recuperación posible y este axioma es básico para entender que la solución de la crisis debe de venir por este camino. La banca ha comprendido por fin que no se puede sobrevivir comprando y vendiendo deuda pública, o lo que es lo mismo “exprimiendo siempre la ubre de la misma vaca “porque el camino es corto y con esta gestión continuada se agrava la crisis y, por ende, su situación. Hay que variar la estrategia del negocio y para ello es básico aumentar y captar más crédito.

Los bancos han comprendido en su totalidad que es necesario salir a ampliar cuota de mercado en el crédito, captando clientes entre las empresas y, sobre todo, en las pymes al poder diversificar mas el riesgo en este segmento del mercado, se trata de una campaña comercial nacida de su necesidad de supervivencia concediendo mayores niveles de crédito para poder estar reflotando su negocio. Pero ojo a las vertientes de oferta y demanda:  deben estar equilibradas. No puede haber oferta de crédito en condiciones no asumibles por las empresas. La situación ya no es la que era y las empresas se piensan muy mucho antes de aceptar las condiciones de la banca si estas no son asumibles. Santander, Popular, Sabadell, la Caixa entre otros han implementado planes directos de captación como nuevo cambio de estrategia todos ofrecen ahora ofertas específicas de captación del crédito de clientes y algunas entidades han formado a gestores directos para “ atacar “directamente esta captación en pymes especialmente por ser el segmento más atractivo, parece que es una realidad contrastada por la necesidad, el grifo de la financiación parece que gotea más que antes y eso es bueno. ¿Estaremos aumentando el endeudamiento a niveles globales inasumibles? No, hay que tener en cuenta que los vencimientos de la deuda que se paga son mayores que el incremento de la misma por lo que en general nos desapalancamos.

Estos vaivenes estratégicos son normales en la banca. Sus estrategias pueden pasar de lanzarse a saco a captar hipotecas a desestimar esta inversión. Lo mismo ocurre en el descuento de papel o en créditos personales. Pues bien,  ahora pasamos de “ olvídese del crédito a facilitarlo “ pero la experiencia y la situación por la que han pasado las empresas en este periodo reciente no ha sido muy halagüeña y por ello, las exigencias son otras, la banca ya no es el único proveedor para algunas empresas ya hay otras salidas y el cliente también es más exigente, ya no se fían o no deben de fiarse a “pies juntillas” de la banca ya que como dice el refrán “te suelen dar el paraguas cuando hace sol y cuando llueve te lo cierran súbitamente”


Rafael Montava Molina
CEO de FIDARE