
El ejercicio dio comienzo con un enfoque claro hacia el mercado. Tras varios años de crecimiento sostenido en BME Growth, la compañía afrontó 2025 con la intención de reforzar la credibilidad como proyecto empresarial escalable, anticipando una etapa de mayor visibilidad y exigencia.
Esta estrategia tuvo una primera señal clara: la adquisición en enero de Assured Thought, firma británica de ingeniería de calidad y pruebas de software con foco en servicios financieros. Una operación que reforzó capacidades y confirmó al mercado que el crecimiento inorgánico de nuestra consultora tecnológica seguirá siendo selectivo, alineado con áreas de alto valor añadido y con lógica industrial.
Durante el primer semestre, pusimos el acento en negocios con demanda estructural —transformación digital, ciberseguridad, dato e inteligencia artificial— con el respaldo de nuestros resultados: incremento de ingresos y mejora del EBITDA normalizado, con márgenes que resisten en un contexto de expansión. El mercado, más allá de las cifras, leyó esa capacidad de absorber crecimiento, una disciplina de costes y una estructura financiera preparada para el siguiente nivel.
A partir de abril se aceleró la consolidación internacional con dos operaciones: Grupo MBC, que complementa y refuerza nuestra presencia en Reino Unido, y Coderland, con fuerte implantación en Centroamérica para consolidar el crecimiento regional en Latinoamérica. Mismo patrón: escalar en mercados estratégicos sin tensionar la estructura financiera.
El 4 de julio de 2025 quedará marcado en la historia de nuestra compañía: ese día Izertis daba el salto al Mercado Continuo, principal segmento de la Bolsa española. Más que un destino, fue la consecuencia natural de un crecimiento orgánico e inorgánico ordenado y sostenido. El cambio significó ampliar el universo inversor (institucional, nacional e internacional), elevar la cobertura de analistas y subir el listón en gobierno corporativo y comunicación financiera, retos que se asumen como parte de nuestra evolución natural, reforzando el perfil de compañía cotizada madura dentro del sector tecnológico.
Con esa base, en septiembre presentamos el Guidance 2030: 500 millones de euros de ingresos y 65 millones de EBITDA normalizado. No es solo ambición. Es visibilidad y previsibilidad para medir la ejecución. La hoja de ruta está clara: combinación de crecimiento orgánico e inorgánico, foco en rentabilidad, e integración y generación de sinergias reales.
Un mes más tarde añadimos masa crítica en España con el negocio de transformación digital del Grupo ICA (ICALIA e ICATD), reforzando desarrollo de software y consultoría.
Los reconocimientos -Premio Capital a la Innovación y la Tecnología, y Premio Empresa de Asturias 2025 de la Federación Asturiana de Empresarios (FADE)- han acompañado el posicionamiento empresarial y tecnológico, subrayando nuestra trayectoria, el crecimiento sostenido y la capacidad para competir en mercados globales.
Claves para 2026
En 2026, Izertis no cambia de rumbo, profundiza en él. El enfoque será de más disciplina operativa, mayor rigor financiero y foco en la ejecución del plan estratégico. En los próximos doce meses, el inversor pondrá el foco en la ejecución por encima del titular: integración efectiva de las adquisiciones, eficiencia operativa y disciplina de costes para sostener márgenes y generación de caja. Observará también un crecimiento orgánico centrado en áreas de mayor valor añadido, con proyectos de retorno contrastado y un mix comercial resiliente, y exigirá un M&A prudente, con pipeline selectivo, integración rápida y creación de valor antes que volumen.
Asimismo, atenderá a catalizadores concretos frente al Guidance, la firma de contratos relevantes en sectores regulados, la mejora de la liquidez y de la cobertura de analistas, y progresos en gobierno corporativo.
Entramos, por tanto, en 2026 con los deberes hechos y la mirada en 2030: mayor escala, mejor rentabilidad y ejecución sin atajos.

