De cara a final de año estaremos atentos a la solicitud de asistencia financiera y a la aprobación de la misma. “El tema no es tanto si España lo pedirá sino cuánto tiempo pasará entre que se pida y que Europa acuerde las condiciones para concederla por lo que de aquí a final de año estaremos pendientes de ver estas cosas y de si las subastas de deuda son positivas”, reconoce Jesús Sánchez Quiñones, director de análisis de Renta 4.
El hecho de que el BCE dijera en septiembre que estaba dispuesto a comprar bonos a tres años de vencimiento de aquellos países que solicitaran la ayuda “ha hecho que la prima de riesgo, tanto 10 años como de 3 años haya bajado de forma muy significativa”, reconoce este experto. Mientras siga habiendo demanda, es posible que espere para solicitar esta ayuda.

Pero ¿hay posibilidad de que finalmente no se solicite? Quiñones reconoce que hay tres tipos de asistencia financiera. El primero a la banca se aprobó en julio. Una línea de crédito de hasta 100.000 millones de los que no se ha visto nada. Y luego dos ayudas, la que provendrá del BCE con la compra de deuda y la de los fondos de rescate europeos, que podría provocar una línea preventiva. Como para que actúe el BCE es necesario que se solicite la ayuda, se solicitará finalmente aunque luego no se haga uso de la misma.

Hemos tenido rally de verano, la bolsa española ha subido desde julio prácticamente un 30%. Hasta final de año habrá que estar atento a las elecciones en USA, es difícil saber si habrá rally adicional pero lo normal es que las bolsas se mantengan en los niveles actuales, que tampoco haya muchas caídas puestos que el BCE pone cierto suelo a la prima de riesgo.

Dar recomendaciones generalizadas de mercado es un poco frívolo, “atendiendo a las características de cada inversor, la ventaja en revalorización de la bolsa americana respecto a la europea es de casi un 40% por lo que es previsible que para el año que viene la bolsa europea lo haga mejor que la americana”. Sigue habiendo muchas incertidumbres sobre la economía española que hace que los inversores extranjeros no se fijen en ella, pero hay compañías buenas e incluso comenzaremos a ver operaciones corporativas en las principales compañías españolas.