La incertidumbre del escenario global obliga a los inversores a ser más selectivos a la hora de localizar oportunidades de negocio. La volatilidad puede convertirse en la mejor aliada a la hora de conseguir rentabilidades a largo plazo si se cuenta con el conocimiento adecuado sobre la dinámica de los ciclos económicos y se mantiene la calma. 

¿Hasta qué punto es determinante conocer el momento del ciclo en el que nos encontramos?

 A la hora de tomar decisiones de decisiones de inversión hay que tener en cuenta muchas variables, pero sobre todo dos: cómo está el ciclo económico (en qué fase nos encontramos) y como está el ciclo de mercados (cómo están las valoraciones, cómo está el sentimiento de los inversores, etc;) y en función de esos dos ciclos pues un poco tienes la foto estratégica de hacia donde puede ir los tiros. Empezando por el primero, el ciclo económico, estamos observando desde el cuatro trimestre del año pasado una desaceleración bastante importante de los indicadores adelantados de actividad que se ha acentuado con esta guerra comercial; los economistas e inversores saben por experiencias y estudios que una guerra comercial no tiene ganadores, sino que tiene derivas inflaccionistas, derivas sobre crecimiento… y en suma un impacto negativo para los mercados financieros y economía en general. Por ello, por la parte económica tenemos noticias regulares, hemos pasado de una fase expansiva a una fase de desaceleración en  los indicadores y el ritmo de crecimiento.

En el ciclo de mercados tenemos que ver las valoraciones y el sentimiento. En este sentido, hemos tenido alguna alerta en el mes de enero y febrero con un sentimiento demasiado optimista, demasiada  tranquilidad, volatilidades muy bajistas y unas valoraciones bastante ajustadas. Y con esa mezcla de excesivo optimista, indicadores que van cayendo, era un poco los indicadores adelantados de que podían venir curvas.

Porque cuando se juntan esos dos ingredientes por la parte del ciclo económico y de mercados, suelen ser adelantado de ventanas temporales de bastante volatilidad sin dirección y donde seleccionar es muy importante.

Pero no todos los mercados son iguales ni todas las compañías….

Sí, es verdad. Primero está la economía y luego los mercados. En la economía es verdad que la globalización ha sincronizado mucho los ciclos, podemos tener retardos de 3-6 meses dentro de una fase expansiva o regresiva, pero más o menos se encuentran todos en la misma dinámica.  En Estados Unidos ha corrido mucho más que aquí, por el problema que tuvimos de deuda en el 2012, pero es verdad que la foto global con la globalización es bastante coordinada. Y en el ciclo de mercados también, es verdad que dentro de una fase alcista hay diferentes estadios, unos más maduros que otros, quizás en emergentes donde las valoraciones no son tan apretados como en EEUU pueden tener algo más de recorrido, pero también es verdad que en épocas de volatilidad y de desplomes los mercados e inversores no preguntan en qué fase del ciclo estamos sino que venden indiscriminadamente y es donde surgen las oportunidades, porque si tienen las foto clara de donde está el ciclo económico y el de mercados y se vende indiscriminadamente, habrá que comprar aquellos activos que obviamente no se encuentran igual que otros. Por eso si hay períodos de estrés van a golpear a todos por igual, sea China, USA, tipos de interés, divisas… pero si tenemos una foto clara de dónde está cada uno pueden surgir oportunidades.  

Dicen que mantener la calma en tiempos de incertidumbre al final es rentable a largo plazo ¿hace falta ser un profesional? ¿Existe más demanda de formación en este sentido?

Sí, desde los últimos 2 ó 3 años con este ciclo alcista de mercados y MIC2 la nueva reglamentación a nivel europea, se exige bastante formación, y no sólo título profesional, sino a título personal muchos inversores con los vaivenes del mercado muestran interés por un asesoramiento y formación que les ayude a tomar decisiones con una base teórica y práctica mínima para hacer frente a los mercados, porque aquí nosotros tenemos una premisa básica: Cuando te enfrentes al mercado y tengas que tomar decisiones de inversión no operes bajo esquemas de certezas, de saber lo que va a pasa, porque es muy peligroso, es mejor hacerlo bajo esquemas probabilísticos y en base a eso tomar tus decisiones de inversión. Sólo hay una certeza o pocas y es que es los ciclos existen, que precio no es valor y a partir de ahí podemos trabajar sobre decisiones de inversión. 

Los ciclos existen pero también las noticias repentinas que asustan a los mercados y que no sabes cuánto tiempo se van a prolongar….

Eso es ruido de la tendencia, y el ruido si eres capaz de estar bien formado y tienes la foto global no te va a afectar, el ruido lo vas a tomar como una oportunidad. Pero si no tienes la foto global y no está bien formado el ruido te va a asustar y vas a hacer lo peor en el peor momento posible, comprar cuando hay que vender o al revés. Así, que lo más importante es tener el marco general bien claro, comprender las piezas del puzzle y a partir de ahí el ruido cada vez te importa menos.

¿Cuáles es el perfil habitual de una persona que está demandando formación ?

Hay de todo, desde gente con conocimientos muy profundos de mercados porque llevan 5 o 15 años operando, hasta gente que empieza de cero y que tiene sus ahorros o simplemente por curiosidad quiere saber de los mercados y las inversiones y que se deciden a dar el paso de la formación. El perfil es bastante amplio. 

En el panorama actual ¿cuál es la actitud del inversor que pretende seguir obteniendo rentavilidades frente al defensivo?

Las rentabilidades dependen de las valoraciones, da igual que seas profesional o no, aunque puedes tener un plus de rentabilidad si le has dedicado más tiempo. Pero ahora mismo lo que tenemos entre manos es un menú de inversiones, desde la renta fija a la variable, donde las rentabilidades esperadas de cada una de ellas son bajísimas. Estamos en un mundo de inversiones con rentabilidades anormalmente bajas, a partir de ahí todo lo que pueda aportar un inversor, no profesional, sino particular, donde más puede aportar es en decisiones estratégicas como “para este año o los próximos 3 años cual va a ser el presupuesto que destine a bolsa” y ese presupuesto no tiene que ser fijo, sino dinámico, y dependerá de cómo están: el ciclo económico, las valoraciones, las volatilidades, etc. y en función de todo esto  si tu rango de bolsa es entre un 20 y un 50 te vas moviendo, pero te quedes quieto en un 50 porque si tienes la mala suerte de entrar con un pico de mercado como en el año 2000 o 2007 vas a tener unos resultados bastante pobres. Así que esa decisión de moverte en rangos e ir rebalanceando esas posiciones en función de determinadas informaciones puede aportar un plus extra de rentabilidad en tu cartera.