Álvaro Blasco, director de ATL Capital, analiza el acuerdo entre Grecia y los acreedores para llevar a cabo un tercer rescate de la economía helena. Además, buscamos con él oportunidades de inversión en el mercado español.

Tsipras dobla la rodilla ante condiciones más restrictivas para Grecia. ¿Cree que Grecia puede cumplir con el plan firmado? Reformas en temas de jubilación, mercado laboral, impuestos…
Es indudable que Grecia puede cumplir con el programa, aunque tendrá que hacer ajustes para ello y quizás haya que alargar los plazos y suavizar los costes del rescate. La UE espera ver que hay voluntad para arreglar las cosas a medio y largo plazo y de cumplir los compromisos de los rescates anteriores y de éste.

El tercer rescate sería de entre 82.000 y 86.000 millones de euros. ¿Será suficiente? Esta cifra supera considerablemente los 53.000 millones que se barajaron con anterioridad. ¿Por qué?
Difiere porque se intentar buscar una solución a un plazo más dilatado y, si es posible definitiva. La cantidad debería ser suficiente y ahora vamos a ver en qué quedan las peticiones de la Unión Europea, pues creemos que Grecia conseguirá suavizar las condiciones

¿Qué porcentaje tendría que aportar España?
A España le corresponde aproximadamente el 10%, por lo que los 26.000 millones que tenemos hasta ahora en ayudar a Grecia, se van a ir hasta 35.000-36.000 millones en el tercer rescate.

¿De dónde va a sacar Grecia 50.000 millones en activos que la troika le exige como garantía para un tercer rescate?
En este fondo entrarán todas las empresas públicas, también podríamos ver temas como explotación de monumentos turísticos, posiblemente islas… creo que se conseguirá y, aunque suene muy duro constituir este fondo y luego repartirlo para distintos fines, los acreedores juzgan que es la única forma de que funcionen las reformas y el dinero vaya donde tiene que ir.

¿Qué le parece la idea de la recapitalización de la banca griega mediante fondos propios del país?
La recapitalización de la banca es necesaria, porque ha sufrido una salida de capitales demencial, no sólo fuera del país, sino incluso dentro, debajo de los colchones de los griegos. También creo que veremos fusiones entre entidades para hacerlos eficientes.

¿Por qué el BCE sigue insuflando liquidez a los bancos griegos mediante el ELA –que mantiene congelado en 89.000 millones- y no rescata entidades?
La función del BCE no es hacerse con el control de las entidades, sino hacerlas salir de la situación en la que están. El ELA va a seguir congelada algunos días más porque, hasta que no ha llegado la máxima presión a las autoridades griegas, no han reaccionado para conseguir el tercer rescate. De momento, el BCE no ha pedido la devolución de las ayudas, pero sí se ha plantado.

Parece que sólo habría unos 800 millones de liquidez en los bancos griegos y, a un ritmo de 60 euros por día que pueden sacar los griegos, no va a durar mucho. Además, en estas dos semanas se ha dado 120 euros para pensiones y, por ello, hay una urgencia máximas por conseguir el acuerdo del Parlamento griego para poner en marcha las negociaciones.

Grecia ha vuelto a impagar al FMI, esta vez 450 millones de euros (1.500 millones no pagó en junio). Mientras, miramos al día 20 en el que el país tiene que devolver 3.500 millones al BCE. La Comisión Europea ha pensado en conceder un “préstamo puente” para salvar este escollo. ¿Cómo se podría instrumentalizar este préstamo?
Se ligarían 7.000 millones del préstamo puente al tercer rescate, adelantarían una parte. Además, si se desbloquean otros 5.000 millones en agosto, se destinarían a ir cumpliendo con los pagos de deuda propia y devoluciones. No creo que los acreedores pongan ninguna traba para frenar los pagos a las distintas entidades.

¿Qué perspectivas guarda para la temporada de presentación de resultados empresariales que comenzará esta semana en España?, ¿es más pesimista con la temporada de cuentas de EEUU?
En el segundo trimestre pensamos que el dólar puede haber afectado más aun las cuentas de las compañías estadounidenses.

En cambio, en España esperamos unos resultados excelentes, de doble dígito, bastante más fuertes que los del primer trimestre, gracias a la internacionalización y también por la parte de España, que como nuestro país está creciendo, va a dar buenos beneficios por esa parte.

En cuanto a sectores, esperamos mejoras sensibles en el sector bancario y constructor. No es mal momento para apostar por constructoras, ya que se externalizado y creado una excelente reputación que les lleva a lograr contratos fuera continuamente. Además, dentro de España estamos viendo que está ocurriendo algo en el sector constructor y de obra pública, con mejoras tímidas. Esto va a relajar la presión sobre sus cuentas por lo que va a ser uno de los más positivos en resultados.