- ¿Cuáles son los alicientes para invertir en renta fija en un mundo de tipos ultrabajos?
Mario González., Todo cambia, los mercados, el mundo, la economía…pero lo único que no lo hace son las necesidades de los inversores. En Capital Group somos una de las grandes gestoras de la industria, en renta variable pero también en renta fija, donde llevamls más de 60 años invertidos. Tenemos más de 400.000 millones de activos bajo gestión y una de las lecciones que hemos aprendido a lo largo de nuestra historia es la función que tiene la renta fija en la cartera de un cliente. 

Funciones que creemos que son críticas en el entorno actual. La primera es la diversificación de la renta variable, siempre hablamos de diversificación y lógicamente este año se ha demostrado más necesaria que nunca la diversificación; el segundo es la protección de capital. El mercado pocas veces nos enseña cosas pero cuando lo hace lo hace con mucha potencia y esa protección de capital que ofrece la renta fija una vez más en marzo*/abril de este año hemos visto la potencia  que puede llegar a tener. Cuando muchos mercados estaban cayendo un 25-30%, muchas partes de renta fija estaban planas y cayendo en magnitudes más pequeñas. La tercera función es la generación de rentas. Creemos que es una necesidad secular de todos los inversores, sobre todo según se aproximan a su edad de jubilación, peor el entorno actual creemos que no sólo no disminuirá sino que se acentuará la demanda de rentas recurrentes por parte de los inversores de su cartera. Y por último está la protección de inflación. Quizás es la menos urgente a día de hoy pero es una de esas funcionalidades que la renta fija tiene. Desde Capital Group creemos que cualquier inversor y ahorrador tiene que tener una parte de la cartera en renta fija por esas cuatro razones. 

- ¿Hay que olvidarse de la renta fija como un activo sin riesgo?
Álvaro Fernández. Lo primero que tenemos que hacer es redefinir el riesgo, no hay que olvidarse de la renta fija como un activo en el que todos los días el valor liquidativo subirá un poco – tiene su sentido porque tal y como están los tipos eso no ocurre con los bonos de gobierno – lo que no tenemos que hacer es entender el riesgo como posibilidad de perder dinero. La renta fija ha variado en el sentido de que podemos tener pequeños picos de volatilidad que antes no teníamos. La gente tiene que entender que, a día de hoy, el riesgo entendido como no ver que la inversión disminuya de un día para otro, sí ha cambiado. Dentro de las variables que comentaba Mario la renta fija sigue teniendo un papel fundamental para un inversor conservador. 

Uno de los fondos históricos de renta fija de Capital Group, fondo que invierte en bonos europeos con crédito de inversión, tiene 18 años de historia y ha dado un 4% de retorno anualizado. En dos de esos años ha dado rentabilidad negativa, un -0,2% y el -0,9%, con lo que el riesgo no está tanto en perder dinero sino en que en algún momento a lo largo de la inversión el fondo tenga pequeños altibajos. 

- ¿Sigue siendo un activo para inversores muy conservadores? ¿Queda algún activo para ellos o tienen que cambiar su perspectiva y darse cuenta que no hay rentabilidad sin riesgo?
Mario González. Es uno de los axiomas de la inversión pero sí es cierto que toda rentabilidad tiene algo de riesgo. Una de las cosas que ha dañado la percepción de la renta fija en los últimos años son las grandes expectativas que tenían los inversores. Llevábamos una década en la que todo subía, la renta fija daba unos retornos muy buenos con un riesgo limitado y hemos visto muchos fondos de renta fija con riesgo de este activo pero con rentabilidades de renta variable. Esa es una anomalía y uno de los impactos del Covid -19 es que ésta se está deshaciendo. Lo que tienen que hacer los inversores es invertir en los fondos de renta fija que se comporten como tal. Es algo que se nos ha olvidado y tenemos que ajustar nuestras expectativas. Habrá parte de las carteras que van a ser anclas, no toda la parte de la cartera tiene que estar expuesta crecimiento, a renta variable o tecnología, hay partes de la cartera que actúan como seguros en caso de que bajen los mercados.

El mensaje es renta fija sí por las razones expuestas y renta fija que se comporte como fondos de renta fija. No todo es crecimiento de capital y rentabilidad, también hay partes de la cartera que nos ofrecen capacidad de aguantar en los mercados volátiles.

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- ¿Dónde están las oportunidades para los inversores que puedan asumir algo de riesgo?
Álvaro Fernández. Lo bueno es que el universo de renta fija es muy amplio y hay desde bonos de gobiernos más desarrollados a los menos desarrollados pasando por crédito de empresas con diferente calidad crediticia. El espectro es muy amplio para todo inversor, tanto conservador como aquel que puede admitir algo más de riesgo en su cartera. Para nosotros las mejores oportunidades a día de hoy están en la parte de crédito de las empresas ya que en bonos de gobierno, emisiones de Francia o Alemania a 10 años tienen retorno negativo e incluso si hablamos del tesoro americano se hablan de rentabilidades bajas del 0,7%/-0,8% teniendo que asumir el riesgo del dólar. 

Dentro del crédito, para nosotros los bonos con grado de inversión a día de hoy es una inversión bastante recomendable. La gestión de las empresas es pro-solvencia, las compañías están gestionando sus balances de una forma conservadora, aumentando liquidez, recortando dividendos y reduciendo costes, y tenemos un soporte importante de los Bancos Centrales. Aquellos inversores que puedan asumir algo más de riesgo podrían ir hacia una combinación de bonos high yield y bonos de emergentes. Ahí tenemos fondos como el Capital Group Global Corporate Bond que invierte en todo el espectro de bonos de grado de inversión a nivel global. Para los que puedan asumir algo más de volatilidad el Capital Group Global High Income Opportunities. 

 

- ¿Cuál es su visión de la deuda emergente?
Mario González. Es positiva, tanto desde el punto de vista estructural como coyuntural pero creo que el tema de los emergentes es otro de los clichés que poco a poco tenemos que ir descartando y sobre todo basado en la realidad. Más del 50% de la deuda emergente son de grado de inversión. Ese concepto que tenemos de que los emergentes son un activo con mucho riesgo, algo binario y de mala calidad, cuando ves la realidad es bastante diferente. En general es un universo de más de 50 compañías, economías que en general están más saneadas que muchas de las desarrolladas, crecen a más ritmo y a un porcentaje mayor. Más del 60% del crecimiento de la economía global a día de hoy viene de los mercados emergentes.

A nivel estructural es una clase de activo que es buena y que tiene cabida en carteras de clientes. A nivel más coyuntural, también hay viento de cola para la deuda emergente. Un dólar débil, economía global en recuperación son cosas positivas para los emergentes.  Eso sí, hay que ser muy activos y selectivos. Invertir en fondos activos que puedan elegir una a una dónde están las oportunidades es vital para tener una rentabilidad adecuada a niveles de riesgo eficientes. 

- Consejos para los inversores tradicionales de renta fija. ¿Dónde tienen que mirar y qué tipo de rentabilidad han de esperar?
Álvaro Fernández. Para nosotros de todo el espectro de renta fija la corporativa es donde tiene más sentido invertir. Los fondos antes mencionados son primeros cuartiles de su categoría. Es mejor que un inversor no experimente con su cartera de renta fija y que invierta en activos que entienda y que no asuman más riesgo del debido. Estos fondos únicamente invierten en bonos grado de inversión. La TIR de los bonos en cartera son del 2-2.5%. 
 

Las bolsas se la juegan.

El Rally de fin de año y rotación de sectores , las bolsas se la juegan en Diciembre y Enero.

El FMI prevé un rebote del crecimiento mundial del 5,2% en 2021 y del 4,2% para 2022. Según sus estimaciones, el PIB de las economías avanzadas se elevaría un 3,9% el próximo año y un 2,9% en 2022 y, dentro de éste, la zona euro repuntaría un 5,2% y un 3,1% en línea con lo que haría EEUU. No se puede prever con exactitud si los crecimientos del próximo año rondarán estas cifras, pero traerán consecuencias.

Los movimientos corporativos, la evolución de las divisas y las politicas de los bancos centrales moverán y mucho los mercados, ya que los inversores institucionales van a rotar carteras hacia sectores con más potencial y menos riesgo.

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