Con el cierre del primer semestre conviene revisar carteras y rentabilidades, del comportamiento de los diferentes tipos de inversiones y, sobre todo, de las estrategias de multiactivos hablamos con Cristina Martínez, de Self Bank, y Faris Hamadeh, de Aberdeen AM.

¿Qué estamos viendo sobre las diferentes categorías de activos?

Todos los activos en general han logrado un buen comportamiento en esta primera mitad del año. Sí que es cierto que podríamos destacar, por ejemplo, commodities, que es el que peor se ha comportado con aproximadamente un 5% de rentabilidad negativa. Mientras, la renta variable global acumula una rentabilidad cercana al 5%; mientras que los emergentes ganan casi un 13%. Más floja también la renta fija euro, con un comportamiento más plano. Pero ha sido un buen semestre.

Por norma general los inversores no suelen, o no deberían, tener todo el dinero invertido en un mismo tipo de activo, ¿cómo se puede estar diversificado realmente?

Aquí se conjugan las dos patas: gestión eficiente de las carteras y sabiduría popular, con aquello de “no poner todos los huevos en la misma cesta”.

Tenemos un caso claro sobre la mesa, el de Banco Popular, que nos muestra que la diversificación es cada vez más importante. Algo que para el inversor minorista sí que puede ser un poco más complicado, y es en estos casos cuando hablamos de una de las bondades de los fondos de inversión, que es que son carteras muy diversificadas.

Así, si cogemos, por ejemplo, un fondo de renta variable direccional, tendríamos muchos nombres en cartera y estaríamos diversificados dentro de la parte de Bolsa. Pero, si hablamos de fondos multiactivo, lo que hacen es diversificar de forma completa: geográfica (invierten tanto en Estados Unidos como en emergentes, donde ven oportunidades); lo hacen también por tipo de activo, y esto es lo que los hace quizá más interesante, porque llegan a partes donde, quizá, el inversor minorista no puede llegar (por ejemplo, renta variable, renta fija, Reits o socimis, infraestructuras cotizadas, divisas…).

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¿Por qué hay tanta demanda para fondos multi asset en España?

En España, la demanda está muy clara; primero, porque al inversor minorista le puede costar un poco tener esa gran diversificación por tipo de activo, geografía, divisa… Segundo, porque estamos viendo que las carteras de los planes de pensiones no están dando toda la rentabilidad que nos gustaría, por lo que el inversor está empezando también a entender que hay otras formas de complementar porftolio de cara a la jubilación.

Por otra parte, llevamos ya tiempo anticipando que es necesario dar un salto en la escala de riesgo. Entonces, el inversor que estaba muy acostumbrado en invertir en renta fija lo que necesita ahora son más fuentes de retorno para su cartera.

Y los fondos multiactivo nos sirven para todo eso, es un core, un núcleo, muy importante de la cartera, que después podemos ir complementando con diferentes estrategias satélite, sobre partes que consideremos que van a tener una mejor rentabilidad a futuro.

Entramos entonces en un nivel más de profundidad. ¿Cómo se gestiona una cartera de un fondo de inversión para cumplir con el criterio de diversificación?

Para nosotros la clave de la diversificación es aprovechar todas las oportunidades que hay en todo el universo de inversión. No sólo renta fija o renta variable, sino también las alternativas cotizadas que ofrecen otro perfil de inversión que, a día de hoy, lo vemos como el más atractivo.

Esto es, por ejemplo, los Reits, la infraestructura cotizada, también bonos ligados a seguros… Todos esos activos ofrecen un perfil de inversión muy complementario a los tradicionales (Bolsa y deuda).

De hecho, en nuestra cartera, en nuestro fondo bandera, el Aberdeen Global Multi Asset Income Fund tiene el 40% de la asignación en estos tipos de activos.

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Imaginemos la cartera del fondo, ¿de dónde surgen ideas tan novedosas como la infraestructura cotizada? ¿En qué consisten?

Es curioso porque la infraestructura cotizada en sí no es un activo nuevo, sino que lo que ha cambiado es la capacidad del inversor particular de acceder a él. De hecho, los institucionales o los fondos de pensiones llevan muchos años apostando por ellos.  

La clave es que, a día de hoy, el inversor particular también puede comprarlos. Y eso es lo que hacemos nosotros en la cartera del el Aberdeen Global Multi Asset Income Fund, adquiriendo, por ejemplo, acciones de compañías de infraestructuras como John Laing, que cotiza en la Bolsa londinense, y que te da un acceso a esa caja recurrente de los proyectos subyacentes de esas compañías de infraestructuras (puentes, carreteras, hospitales…). Da rentas sostenibles, muy consistentes y, de alguna manera, suaviza la trayectoria de la rentabilidad del fondo.

El fondo tiene una parte importante en la renta fija. ¿Dónde veis más valor en este universo?

En la parte de renta fija, en conjunto, vemos poco valor, con rendimientos muy pobres. Pero, sí que hay áreas con valor, por ejemplo high yield europeo, y principalmente en deuda emergente.

Y es que, la trayectoria de estas economías en desarrollo es muy positiva, también están en proceso de recorte de tipos (mientras que en los desarrollados es al revés).

Y dentro de este universo de la renta fija emergente, favorecemos la deuda de India, que puede parecer algo nicho, pero tiene un perfil de riesgo/retorno muy atractivo. Ofrecen una rentabilidad cercana al 7,5% anual y, a la vez, una correlación de casi cero, comparada con los bonos americanos.

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¿Qué tal se ha comportado el fondo en momentos de estrés?

El Aberdeen Global Multi Asset Income Fund ha visto momentos duros, por ejemplo en el verano de 2015, cuando la renta variable global cayó un 10,5%, pero el fondo mantuvo un perfil más o menos conservador, y perdió un 2,7%. Y esto es lo que podemos esperar de este tipo de productos que combina activos tradicionales con alternativos. Destaca asimismo que la volatilidad ha sido, históricamente, del 4,5%. Yo creo que puede ser una buena opción para el inversor que esté dispuesto a asumir algo de riesgo, pero sin meterse del todo en la renta variable.

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