Javier Martín, director del comité de inversión de Ursus 3 Capital Agencia de Valores, apunta que el mercado estadounidense está dando muestras de agotamiento y señala que algunos analistas que la economia de Estados Unidos tendrá una recesión en 2019.

¿Cómo ven la situación del mercado que viene marcado por la volatilidad ligada a Cataluña y los máximos de Wall Street?

Los mercados están intervenidos por la actuación durante tanto tiempo de los bancos centrales, inyectando dinero, comprando activos y expulsando a los inversores hacia activos con mayor riesgo. La intervención de los bancos centrales lo que ha hecho es que haya una sensación de ausencia de riesgo, de hecho los niveles de volatilidad que vemos son extremadamente bajos. La suma de los capitales de los bancos centrales y de los inversores privados que han vuelto al mercado han elevado las valoraciones de la renta variable y de los bonos que hacen que sea preocupante no encontrar activos con niveles de riesgo y rentabilidad acordes al sentido común.

Muchos gestores apuntan que la mayoría de activos están caros, ¿cómo les condiciona esto a la hora de gestionar sus carteras?

La selección de activos es primordial en un momento en el que la mayor parte de activos están caros. Hay que tener calma, paciencia en los mercados porque se dan las condiciones para que haya correcciones en los mercados de renta variable y en los de bonos. Hay que saber esperar en un momento en el que la confianza de los consumidores, los inversores institucionales y los minoritarios es muy alta y habrá que esperar a que recorten porque el momento actual es muy espumoso o burbujeante.

¿Qué perspectivas tienen para los próximos meses en la renta variable y en los bonos?

Tenemos un ciclo económico y bursátil bastante atractivo, porque estamos en la parte alcista del ciclo y no tiene pinta de que estemos al final de la fase de expansión del ciclo. Sólo el mercado de EEUU da muestras de que la economía ha entrado en fase de agotamiento y hay indicios que apuntan hacia una recesión y muchos ya apuntan a que sería en el año 2019. En Europa y en los mercados emergentes estamos en una parte media del ciclo alcista, por lo que aún quedan bastantes años de crecimiento y de expectativas de rentabilidad positivas en los mercados de valores. Con la excepción de que puntualmente nos encontremos con situaciones de cierto agotamiento, como por ejemplo el Nasdaq que está dando señales de burbuja, la psicología de los inversores es demasiado optimista y están ignorando riesgos macroeconómicos, empresariales o geopolíticos.

Por eso debemos estar razonablemente apartados de ellos y esperando con un ciclo que aún tiene una larga duración por delante y que cuando haya caídas será muy interesante comprar. Por ejemplo, en el caso de que en el mercado español hubiese una agitación adicional por el tema catalán sería muy interesante comprar por las expectativas de crecimiento y por la parte temprana del ciclo en el que nos encontramos.

Hablando un poco más de Ursus-3 Capital, ¿qué les define como gestora?

Nuestra tarea principal es la gestión de carteras individualizadas, es decir, hacemos una gestión de las carteras de nuestros clientes adaptándonos a perfiles de riesgos parecidos, aunque dos personas con el mismo perfil no son iguales sino que tenemos en cuenta el conocimiento que tenemos de nuestros clientes y de la comunicación que tenemos con ellos. En la gestión de carteras utilizamos el banco con el que el cliente se siente más cómodo y para la inversión compramos acciones, bonos, ETFs, fondos… cualquier producto que consideramos adecuado, eficiente, óptimo en el coste y que nos permite acceder a la idea de inversión que queremos llevar a cabo.

¿Qué costes tienen estos servicios para el inversor?

Nosotros pensamos que no es una forma de trabajar vivir de los productos que compran nuestros clientes te retroceden. No es honesto, transparente y eficiente, pensamos que tenemos que pactar la relación que queremos con el cliente, el tipo de operativa en los mercados, las expectativas y cobramos una comisión, un importe por el patrimonio gestionado, una comisión por la rentabilidad obtenida o una mezcla de ambos. No podemos pensar en comprar un activo u otro y mirar de reojo si ese activo es interesante o no a efectos de remuneración. De hecho, nosotros devolvemos a nuestros clientes las comisiones que la industria de fondos de inversión nos da.