Los corazones de los inversores parecen estar divididos. El Bitcoin y el Oro se están convirtiendo en protagonistas de un conflicto generacional sin precedentes y en el vídeo de Medusas Negras de esta semana lo analizamos. Mientras que los inversores veteranos optan por el oro como valor refugio ante momentos de inflación o incertidumbre económica ­ —Muchos de ellos todavía recuerdan la revalorización del oro y la rentabilidad que tuvieron las inversiones en oro en la crisis del petróleo de los años 70—, la gente más joven parece decantarse por las criptomonedas y en especial por el Bitcoin. Sin embargo, todavía está por verse si Bitcoin realmente puede ser un activo refugio realmente fiable.

Uno de los factores que podría diferenciar la característica de valor refugio de los dos activos es que el oro es imposible que se derrumbe a 0. En cuanto el precio baja notablemente, se estimula la demanda de los consumidores, empresas y fábricas, lo que lleva a una recuperación del precio del Oro. En cambio, el Bitcoin es un activo digital sin presencia física y casi sin aplicación en el mundo real, por lo que, aunque es cierto que es una situación altamente improbable no es imposible que se dé un colapso que lleve la cotización del bitcoin a cero o cerca de cero.

Una de las propiedades comunes entre Bitcoin y el Oro que Javier Castro nos cuenta en el vídeo de Medusas Negras es que ninguno de los dos activos tienen flujos de caja. Es decir, cuando uno invierte en acciones está comprando una parte de una empresa real, por lo que tiene derecho a una parte de los activos, sus flujos de efectivo o los dividendos que corresponda. En bonos sucede algo parecido ya que tienes derecho a tu parte de los pagos de interés y capital. Estos flujos al fin y al cabo aumentan la rentabilidad y reducen el riesgo. En cambio, si inviertes en oro, tienes derecho al oro que compraste y nada más. Ese oro ni crece ni produce dividendos. Y lo mismo sucede con el bitcoin. Aunque en el caso del Bitcoin es todavía más ilustrativo, ya que al menos el oro es un producto físico real con aplicaciones industriales y de consumo, pero bitcoin prácticamente carece de valor intrínseco.

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Evolución del oro y el Bitcoin en la crisis Covid-19

La evolución del oro en la crisis de la Covid 19 ha estado por debajo de las expectativas. Como nos cuenta Javier Castro en el vídeo, entre 2020 y 2021 el crecimiento del oro apenas ha superado el 18%. El contexto era el ideal para volver a brillar, una pandemia global, una recesión masiva, un mercado bajista y un aumento espectacular de los precios de las materias primas que ha provocado unos elevados niveles de inflación. Pero pese a que los datos son positivos están muy lejos de los rendimientos de la década de los 70. Todo apunta a que el joven está superando al mayor. Bitcoin en ese mismo periodo, entre 2020 y 2021, se revalorizó un 349,37% y los expertos lo tuvieron claro, el oro no cumplió con las expectativas en 2020 por el interés que levantó el mercado de los criptoactivos. Es probable que así como ahora los inversores más veteranos hablan de las rentabilidades que obtuvieron con la crisis del petróleo, los jóvenes en el futuro hablarán de las rentabilidades de Bitcoin durante la Covid-19. Para hacernos una idea, Según J.P. Morgan, el oro registró salidas de alrededor de 7 mil millones de dólares a principios de año, mientras que Bitcoin registró entradas de al menos 3 mil millones de dólares.

Sin embargo, la volatilidad, como nos avisa María Mira, analista fundamental de Estrategias de Inversión, juega en contra de las criptodivisas para convertirse en un valor refugio real y prueba de ello es la caída que sufrió a finales de 2021 después de haber tocado su máximo histórico. María Mira en el vídeo de Medusas Negras, también nos avisa de que eso no va a cambiar y que 2022 va a ser un año marcado por la volatilidad para la criptomoneda rey, el Bitcoin. Por otra parte, el doctor en economía, José Antonio Álvarez sí prevé un crecimiento sostenido del Bitcoin en este 2022 y lo cataloga como una excelente reserva de valor.

En definitiva, el conflicto en este 2022 está servido y Medusas Negras te trae las principales claves para que los inversores se decanten por uno u otro activo. ¡No te lo puedes perder!