“Los mercados pueden mantener la irracionalidad más tiempo que la solvencia” Keynes 

Puesto en marcha a finales del 2012, el Mede se parece un poco a las oficinas de intermediación financiera donde acuden particulares y empresas para que les gestionen, ante las entidades financieras,  sus necesidades de operaciones crediticias de todo tipo. En el caso del Mede sirve para instrumentar las ayudas a países europeos de la UE en apuros, no es “moco de pavo” como se suele decir. Anteriormente el nombre que se le aplicaba era de Fondo de Estabilidad Financiera que es más acorde con su función queramos o no.

Como cualquier oficina de gestión financiera, en este único caso sus aportes económicos son del BCE, FMI y en menor medida, algunas entidades privadas como los bancos. Ellos gestionan e instrumentalizan por mandato las operaciones crediticias que son necesarias a los países de la Unión Europea con problemas económicos de todo tipo.-Todos conocemos los problemas muy recientes de ESPAÑA como país al borde del rescate, IRLANDA o actualmente GRECIA con muy graves problemas económicos y también sociales. Pues bien, estas operaciones a diferencia de unas operaciones crediticias normales tienen un componente político muy acusado y es que se conceden sin tener muy claro si se van a poder devolver en los plazos previstos y acordados (otra cosa es lo que se diga sobre el papel). Ya que en el condicionado de estas operaciones están las políticas de ajuste que hay que llevar a cabo por los países que reciben estas operaciones mil millonarias - y ello no es fácil-  ya que se trata sobre todo de ajustar y recortar ayudas y beneficios sociales que se venían disfrutando a préstamo dado que su economía no podía pagarlas. Es como bajar de la nube en la que se había vivido durante años y llegar a la realidad de tus posibilidades. Pero estas operaciones tampoco tienen el pragmatismo que debería tener una operación crediticia porque generalmente los plazos de devolución no son reales ni posibles y hay que volver a negociar o volver ayudar a estos países con problemas y generalmente con economías no suficientemente desarrolladas, el decir de buenas a primeras que estas ayudas el país las tendría que devolver en 50 años asustaría al mercado, decir que se devolverán en 10/15 años y después llegado su vencimiento volver a negociar es mas “ tragable “.

Estos mecanismos instaurados por la Unión Europea a la vez que necesarios son imprescindibles para lograr una estabilidad económico financiera con los que solventar errores en políticas aplicadas y situaciones de crisis a niveles trasnacionales. Por ello, el estar dentro del euro es una cuestión de vital importancia para cualquier país ya que aparte del “control “ que sobre el mismo se practica, sirve para confluir en unas políticas comunes que harán de la zona euro una zona con políticas fiscales y económicas iguales en un periodo de tiempo más largo de lo que se necesita ya que nadie quiere perder su control sobre las cosas de su país y resulta muy lento confluir en estas politicas.

¿De dónde sale el dinero de estas operaciones ¿ evidentemente de la emisión de deuda que captan los inversores institucionales en su mayor medida ya que no podría ser que el mercado privado absorbiera la totalidad del dinero necesario para estas ayudas, por ello la salida y colocación no tiene nunca problemas.

Cuando un rescate/ayuda no se puede pagar es un problema del prestamista y del deudor. Del primero porque no ha calibrado bien el riesgo en este caso riesgo del país y para el deudor por qué no debe dar el sí a una operación que su economía no puede pagar, no se pueden cerrar los ojos a las “pifias” que se comenten por estos u otros organismos internacionales que su solución en principio es parar el problema aunque se sabe que no es la solución adecuada por tiempo, porque lo que se vende es tiempo, pero de momento solo interesa parar el problema, para que después haya tiempo de negociar o resolver lo que en principio se tenía que haber hecho.


Rafael Montava Molina
Consultor Financiero Empresarial
rafaelmontavamolina@gmail.com