“Como declaró Joaquín Almunia, se deberían liquidar entidades bancarias españolas no sistémicas. De hacerlo, esto tendría un gran coste pero, a la larga, tendría un efecto positivo”, dice Víctor Alvargonzález, consejero delegado de Profim EAFI.

No obstante, “si el rescate fuera a ser FROB 2, sería lo mismo, pues el FROB ha sido una forma de esconder el polvo debajo de la alfombra, un truco político para juntar pequeños problemas y convertirlo en un gran problema sistémico que hay que ayudar por narices”.

“Si primero se utiliza el dinero para ayudar a clientes y trabajadores y luego se liquidan las entidades que sobran y jamás serán viables, será bueno”. Además, el experto también cree que “los bancos deben

Por qué no baja la prima de riesgo, “porque vamos a tener más millones de deuda por el rescate de la banca. Mientras, el Estado dice que se aprieta el cinturón, pero yo pido que, por un lado, no haya duplicidades en las instituciones y que se venda patrimonio inmobiliario del Estado para devolver el préstamo que nos han hecho”.

Ante este rescate, “los clientes de los depósitos deben saber que peligran los intereses de los bancos que deberían estar cerrados. Además, quienes tienen bonos de estos bancos, están asumiendo también un gran riesgo porque han prestado a entidades que no son solventes por intentar captar más interés que en bancos de primer nivel. En el caso de los fondos garantizados, podría no darse la garantía, aunque, bien es cierto, el fondo no sufre porque su patrimonio es inmune a una quiebra, se pasan las acciones a otro activo”.

“Hay empresas y entidades financieras españolas grandes que tienen mejor rating que España y que están reduciendo su deuda, mientras que el Estado se endeuda cada vez más”. No obstante, “si la deuda española sigue perdiendo valor, los bancos tendrán que aprovisionar esta pérdida de valor, como mayores acreedores del Estado español, y podrían perder rating”. Sin embargo, “hay bancos, como el Santander, que no sólo dependen de lo que pase en España y pueden vender activos en otros países para compensar, por lo que le afecta de forma más relativa”. Además, Alvargonzález, dice que “si una entidad bancaria grande deja de pagar sus deudas, no hay remedio, pues un país puede ser rescatado, pero si un banco deja de pagar sus bonos senior nos deja fuera de juego”.

Por ello, promueve “la compra de bonos de empresas españolas, europeas y estadounidenses sólidas, solventes y bien diversificadas, incluso algunos bancos grandes”.

La renta variable estadounidense “no subirá hasta que sepamos si Europa implosiona. Si llegáramos a una situación de pacto fiscal y de supervisión bancaria europea y, que eso diera pie a que Alemania accediera a los eurobonos, le daríamos la vuelta a la tortilla. Mientras tanto, nada va a subir”. No obstante, “recomendamos RV americana porque baja menos que la europea y porque, al estar en dólares, está cubierta –al bajar la bolsa, sube el dólar-“.