Gerard Vaqué, responsable de Renta Fija de Deutsche Bank, analiza la situación del mercado de deuda ante la posible aprobación de un programa de expansión cuantitativa en Europa. 
 

El gobernador del Bundesbank, Jens Weidmann, reconoció ayer que la inflación alemana podría situarse cercana a cero el año que viene. ¿En qué lugar dejaría esta caída del IPC alemán al resto de países?

“Las cosas van a continuar por el mismo camino por el que están ahora. Tenemos el tema de la inflación en niveles muy bajos y se espera que siga siendo así el próximo año. La inflación ya ha tocado mínimos y si recupera un poco el precio del petróleo, en zonas de 75/75 dólares, podríamos ver niveles de inflación en España en torno al 0,4% y en Alemania estaría un poco más alta.”

¿En qué niveles ven ustedes al bono español en 2015?
“Esperamos encontrar al bono alemán en torno al 1,1% y en ese sentido podríamos ver al bono italiano en torno al 2% y al español en el 1,8%”.

Alemania ha hecho pública su oposición a un QE en Europa. ¿Qué previsión manejan?
“Un QE parece bastante claro y lo vemos más para la reunión de marzo con compras de deuda pública y también no financiera. Esto tiene que impactar en una mayor debilidad del euro que nos haga más competitivo.

Es muy probable que a finales de enero den algún tipo de mensaje desde el BCE”.

¿Cómo pueden beneficiarse los inversores de esto?
“Se produciría una rebaja importante de las primas de riesgo. Las rentabilidades que podríamos tener en la RF vemos más complicado caer. Este año ha habido una deuda pública más atractiva en países periféricos, pero a los niveles actuales la verdad es que hay poco que rascar”.

De no aprobarse un QE, ¿decepcionaría a la RF de la misma manera que lo hará con las bolsas?
“Pensamos que es necesario y el no hacerlo tendrá un impacto bastante relevante. Si no se hace, no se cumplirá con los objetivos de inflación, lo cual implicaría que no se produciría el crecimiento esperado y esto impactaría en las primas de riesgo. Si se produjese esto, nosotros empezaríamos a huir hacia deuda pública de otros países”.

De cara a 2015, ¿recomendaría tener RF en cartera para cubrirse ante la volatilidad del mercado?

“No va a ser un año fácil, no va a haber grandes alegrías ni rentabilidades. El año 2014 ha sido mucho mejor de lo esperado porque se esperaba que la FED tuviera una política más agresiva en cuanto a la subida de tipos…y a día de hoy ya no se espera hasta finales del año que viene.”

¿Cómo ha ido la evolución este año de los bonos convertibles y será un activo para el año que viene?
“Han tenido unas rentabilidades muy atractivas este año. No creemos que vaya a ser un año tan bueno para los convertibles el que viene.”