Pablo Nortes, analista de fondos de Tressis SV, analiza las consecuencias que puede traer en nuestras inversiones la devaluación del yuan. 

Tras la devaluación del yuan el martes un 1,86% y el miércoles un 1,62%, este jueves el Banco Popular de China devaluó el yuan por tercera jornada consecutiva, en concreto un 1,1%. Con el nuevo recorte, acumula un retroceso de 4,6% respecto al dólar. ¿Qué consecuencias puede traer esto en el corto y medio largo plazo?
El Banco Popular de China ha realizado este movimiento para abrirse y convertirse en un mercado más desarrollado. Por el otro lado, es consecuencia de la caída en las exportaciones, que es un factor de miedo porque hace pensar que China no va a llegar al objetivo de crecimiento del 7%. Además, China ha tenido una divisa muy vinculada al dólar y, a medida que el dólar subía, China perdía competitividad en la región asiática y, sobre todo, frente a otras regiones asiáticas como Taiwán y Singapur.

¿Cree que puede tener repercusiones estructurales?
Repercusiones va a tener. Las principales las vamos a encontrar en compañías exportadoras a China, como las relacionadas con el lujo, las materias primas o las exportadoras. También tendrá consecuencias en países como Taiwán y Singapur, que exportan mucho a China. Es un país con superávit fiscal, una balanza comercial muy positiva y, aunque a corto plazo suponga volatilidad, a medio plazo traerá una apertura del mercado, mayores posibilidades para los inversores institucionales y privados y estabilidad en la región asiática.

¿Cómo puede afectar la devaluación del yuan a los fondos de inversión con exposición a empresas chinas?, ¿y denominados en yuanes?
Debemos tener exposición a empresas exportadoras de China, que son las que más se van a beneficiar de la devaluación del yuan, así como otras compañías que tengan negocios relacionados con ellas.
Por el lado de la divisa, poco podemos hacer más que cubrirlas.

¿Podemos sacarle partido a esta devaluación a través de algún tipo de fondo?
En el corto plazo no podemos hacer nada porque ha sido un movimiento muy rápido. Pero la mayor parte de los fondos tienen la divisa cubierta pero tenemos un coste cuando sube el precio de la acción, como consecuencia de la devaluación del yuan y mejora de la competencia, por lo que lo único que podemos hacer es apostar por compañías que tengan mejoras en las expectativas de beneficios a medio plazo.

¿Deberíamos preocuparnos si tenemos fondos con gran peso en empresas que exportan hacia China, tipo automovilísticas, lujo, etc?
No, seguramente ya esté en precio y no debamos preocuparnos, aunque no sabemos hasta qué punto va a ser un factor negativo o positivo en el medio plazo. Posiblemente para estas exportadoras sea un factor más para pensar en la diversificación del negocio a largo plazo

¿Cree que es momento de apostar por fondos de inversión que sobreponderen banca?
El sector financiero tiene mucho valor, aunque más que por el lado europeo, por el lado norteamericano, por la próxima subida de tipos en EEUU. La banca doméstica se va a ver beneficiada por este movimiento que se trasladará directamente a sus márgenes de beneficios.
Del lado Europeo las valoraciones nos permitirían entrar también en banca, aunque quizás el momento no es tan propicio.

En cuanto a fondos sectoriales de EEUU, ¿en qué sectores recomendaría tener exposición y cuáles evitaría?
También pensamos que es atractivo el sector de consumo discrecional, que se beneficia de una mejora de la economía real estadounidense. Fondos como el Robeco US Premium, por la parte que tiene de exposición a financieras, como el Pioneer Fundamental Growth, por una exposición que complementa a la del Robecco y también por sus posiciones en consumo discrecional.

En cambio, un sector en los que no deberíamos estar es el energético, tanto por las turbulencias en el mercado de petróleo y otras materias primas, como por la entrada de otros competidores – Irán- y por las decisiones de carácter político que le influyen.