Con la correlación entre renta variable y renta fija volviendo a niveles positivos debido a la inflación energética, el modelo 60/40 tradicional parece haber perdido su capacidad de diversificación. ¿Estamos viendo un trasvase real de flujos hacia otro tipo de fondos para buscar descorrelación pura?¿es una estrategia acertada?
Carlos Arenas. Vemos una situación que se podría acercar a la que de 2022 cuando el mercado espera una elevada inflación, como consecuencia del aumento del precio del petróleo y del gas, mientras los tipos a largo están subiendo con lo que tanto renta variable como renta fija tengan caídas y en este entorno, es más importante que nunca estar muy centrados en gestión activa.
Ante el actual choque de oferta provocado por las tensiones en el Estrecho de Ormuz, ¿cómo estáis calibrando el riesgo de las carteras modelo? ¿Es momento de reducir la beta del mercado y sobreponderar estrategias de baja volatilidad?
Victoria Torre. Como hay poca visibilidad nosotros estamos cautos infraponderando renta variable a la espera de que se aclaren algunos conflictos que tenemos encima de la mesa pero también es verdad que los recortes han hecho que, a la hora de construir una cartera de inversión, sea el momento de entrar a unas valoraciones más atractivas. Esto es especialmente relevante en el caso de las tecnológicas. Hace unos meses cotizaban a unos niveles que descontaban crecimiento perpetuo que no era razonable y ahora cotizan de forma más adecuada y esto a su vez ha hecho que, índices que cotizaban caros en el mercado americano, hayan quedado a valoraciones más atractivas. Nosotros hemos aprovechado para equilibrar las carteras: hemos subido exposición a Estados Unidos, hemos elevado a sobreponderar tecnología desde neutral. No creemos que sea momento de salir de forma radical pero mantenemos la infraponderación a la espera de ver cómo se van resolviendo algunos de los factores que tenemos encima de la mesa.
Se habla de que momentos de caídas y alta volatilidad como el actual es donde la gestión activa saca todo su valor. ¿Dónde sí puede ser fuerte la gestión activa y dónde la pasiva en un momento como este?
Carlos Arenas. Hay muchos espectros de la gestión activa que pueden ser interesantes ahora mismo. Quizás por decir un producto, los fondos de retorno absoluto que buscan rentabilidad con independencia de las condiciones del mercado. En gestión pasiva o indexada, aunque con mayor volatilidad podríamos ver oportunidades en commodities o materias primas que pueden ser interesantes como el petróleo o el gas, aunque con una volatilidad muy elevada.
Históricamente, en tiempos de conflicto, el Dólar es el rey, pero la situación fiscal de EE. UU. en este 2026 es delicada. ¿Estamos en un buen momento para cubrir riesgo divisa de forma sistemática o el dólar sigue funcionando como el hedge implícito en una cartera de fondos de renta variable global?
Victoria Torre. Nosotros consideramos que el dólar vuelve a tener protagonismo a raíz especialmente de los últimos conflictos geopolíticos. Nuestros expertos sitúan al dólar en un rango de 1,15 - 1,20 y cubriremos más o menos la cartera en función de en qué punto del rango esté. ¿Qué se espera? Que a finales de año pueda estar en torno a un punto de equilibrio de 1,18, y a 9 a 12 meses a lo mejor más cerca de 1,19. Nosotros en la parte de renta variable en dólares cubrimos una parte, pero no todo, pues consideramos que es importante seguir teniendo dólares en cartera. Y, aunque se habla mucho de si sigue siendo activo refugio y de cuál será su papel, no hay muchas alternativas como activo de reserva ni para transacciones financieras porque no hay un equivalente con la misma liquidez y profundidad de mercado. Así que tiene sentido mantener dólar en cartera aunque vigilando los rangos comentados.
Y pensáis que los activos monetarios, por esa gestión de la liquidez que estáis comentando, puede ser una buena alternativa ahora mismo en la cartera? ¿Y no sé si es clave mantener un gran porcentaje de liquidez para hacer cierto rebalanceo en las carteras viendo las caídas que han tenido algunos de los mercados?
Victoria Torre: Nosotros no estamos especialmente positivos en fondos monetarios. Creemos que a pesar de toda esta incertidumbre no se han modificado las perspectivas de lo que harán los Bancos Centrales. Teniendo en cuenta los tipos, dónde se espera que estén en el corto plazo, quizás en Estados Unidos entre el 3-3,25% frente al 2% del BCE, cabría esperar retornos que a lo mejor no llegan al 2%, es decir, en línea con la inflación. En cambio, si nos vamos a la renta fija de corto plazo podríamos hablar de TIRes de 2,5 sin asumir mucho más riesgo y dónde sí estamos algo más cautos en el tipo de renta fija que puede tener algo más de riesgo como el high yield porque, efectivamente, si empeoran las circunstancias pueden sufrir algo más y la prima que hay no compensa ese riesgo extra. Si queremos tener este tipo de bonos, mejor en el corto plazo y primando la calidad crediticia pero con los monetarios pensamos que es complicado batir la inflación.
Carlos Arenas: Totalmente de acuerdo. Los activos de largo plazo tienen mucha sensibilidad y podemos ver un repunte de tipos Los monetarios y muy corto plazo puede que ni siquiera batan a la inflación, que puede que siga repuntando los próximos meses, con lo cual se puede tener una cierta parte en liquidez o monetario para aprovechar entradas, pero tampoco incrementaría de forma activa esa opción en la cartera.
Es verdad que cuando hablamos de la industria de fondos, en cierto modo se está jugando la confianza del partícipe en este trimestre, ha estallado un conflicto geopolítico de gran magnitud, está afectando a muchos activos. En un momento en el que se habla de riesgo de estanflación, en el que se habla también de que hay ciertas similitudes con lo que ocurrió en 2022,, ¿Cuál es el mayor riesgo al que se enfrentan los mercados actualmente?
Carlos Arenas: Creo que uno de los principales riesgos puede ser la estanflación. Que veamos un repunte de la inflación importante, que los bancos centrales suban tipos para intentar contenerla y, al ser un shock de oferta, no tengan el resultado que suelen tener para enfriar la economía. En este caso nos podríamos encontrar en una situación de elevada correlación entre la renta variable y la renta fija, que hace más difícil diversificar y con un escenario para los mercados muy malo. Ese quizá sería el peor escenario aunque tampoco creo que vaya a ser el más probable. Por supuesto hay que barajarlo y tenerlo ahí como un escenario posible pero no creo que sea el escenario principal.
Victoria Torre: A diferencia de otras crisis que se han vivido, en estos momentos hay un soporte en los mercados y es que sí hay un crecimiento real de los beneficios. ¿Dónde pueden estar los riesgos? En que los conflictos geopolíticos continúen muchísimo más tiempo. Pero en caso de que finalice, que los mercados piensen, bueno, pues volvemos a subir de forma desmesurada sin olvidar que algunas de las cosas que han pasado pueden tener su impacto en los próximos meses, que todavía no está todo solucionado y que por tanto volvamos a valoraciones muy exigentes. Ese es uno de los riesgos. Por supuesto que los conflictos geopolíticos se recrudezcano o que haya una depreciación muy desordenada del dólar y, por supuesto, seguimos pensando que es muy importante calibrar bien qué es lo que va a pasar con la inteligencia artificial en los próximos meses. Cómo puede llegar esto a afectar al conjunto de la economía y cómo puede llegar a ser de disruptor en cuanto al impacto que puede tener en los distintos sectores. No nos olvidemos que ese riesgo sigue estando ahí aunque hayamos hablado más del tema de Estados Unidos o Irán en las últimas semanas.

