Con la vista puesta en 2022 y en los acuerdos del Tratado de París el giro en la industria está siendo impresionante, sobre todo cuando se mira a 2050, año en que hay muchas previsiones sobre la posibilidad de tener una industria de impacto 0 a nivel mundial. Hablamos de ello con David Ruiz de Andrés, Consejero Delegado de Grenergy.

El sector de renovable cobra cada vez más fuerza, Grenergy es una compañía renovable que comenzó a cotizar en 2007, desde entonces ha ofrecido un retorno del 400%, y en 2018 que ha sido un año catastrófico en la mayor parte de los activos, la compañía ha tenido la mayor revalorización de la bolsa española y este año también se anota más del 47%. ¿Qué impacto espera que tenga en la acción de su  compañía los resultados que han presentado?

Trabajando a largo plazo, cumpliendo objetivos y plan estratégico tendrá un reflejo en el valor bursátil de la compañía. Estamos rozando los 200 millones de capitalización frente a los 35 millones con los que iniciamos la cotización pero quizás en el apartado de resultados ha sido una revalorización mayor.  Comenzamos en 2015 con una cartera de proyectos de 300 Megavatios, estamos en 2.500 MWh, hemos anunciado 22 millones de Ebitda y en 2020 superaremos los 30 millones. Estamos en uno de los sectores con más potencial y más invertibles en estos momentos en la bolsa española.

Potencial en el mercado hay porque ustedes tienen en mente seguir creciendo, ustedes tienen en mente dar el salto al continuo como un paso natural ¿Con qué objetivo?

Creemos que es el paso natural para una compañía como la nuestra que está cumpliendo sus objetivos. Saltar al continuo nos abre el abanico a otras inversiones institucionales y extranjeros que quizás no pueden ahora invertir en el MAB. Esto nos abre objetivos más ambiciosos. Cierto que es exigente, nos llevará a adoptar algunas medidas de gobierno corporativo, estamos reforzando el consejo y nos estamos preparando. Es probable que en el Consejo de Mayo  se acuerde formalizar la solicitud de la petición de incorporación y lo pasemos en la próxima junta de junio.

Hay varios actores en el mercado continuo, seríamos el cuarto nativo renovable tras Solaria, Audax o Solarpack y se va creando un sector interesante para llevar a cabo este proyecto de descarbonización de la economía.

El sector a nivel mundial tiene crecimiento exponencial y más con el compromiso gubernamental. En el caso de Grenergy, ¿Cuánto pesa España?

Nosotros nacimos en España, estuvimos construyendo plantas ahsta 2012-2013 – lo que se llama renovables 1.0 pues eran plantas que necesitaban primas para subsistir. Nosotros nos tuvimos que ir fuera, primero a Chile, México, Perú Colombia y más recientemente Argentina. Este proceso de transformación energética es global. Nos ha ido bien en América, hoy en día nuestra cuenta de resultados tiene peso importante en Chile, estamos buscando acuerdo de un parque en España y poco a poco irá cogiendo peso pero será ya en 2020 donde ese peso se note bastante. De los 2.500 MWh de pipeline que tenemos, 1.000 están en  España con lo que da una idea de que el 40% del negocio a futuro podría provenir de España. Si a mí me preguntan qué me gusta siempre digo que tener una cuenta de ingresos diversificada, que España puede ser 1/3, Chile otro tercio y el resto de países otro tercio.

Este es un dato importante, la diversificación como forma de contener los riesgos. La AIE habló de que más del 70% de las inversiones internacionales en energía serán impulsadas por los gobiernos. El mensaje el claro y decía que el destino energético depende de las medidas políticas que tomen los gobiernos. Después del parón de 6 años en España, en un momento en que la energía renovable empieza a ser más competitiva , ¿Hasta qué punto es un riesgo el resultado de las elecciones?

Estamos de acuerdo en que los gobiernos tienen que jugar un papel importante. Creo en la época de excesos fue fundamental el apoyo de los gobiernos, Alemania, España y posteriormente Francia, Italia y UK ayudando a la eólica y fotovoltaica a desarrollarse. Los gobiernos tienen que contribuir. Ahora se está viendo con el tema de las baterías, que es la próxima revolución, hablamos de energías intermitentes, que todos sabemos que tienen limitaciones y poco a poco irán ayudando a gestionar mejor la gestión energética. Creo que los gobiernos tienen que jugar un papel importante de apoyo impulsado una regulación estable porque ya no hay discrepancias en la línea de fondo, marcada por Europa, y ahora es importante que se sepa ver hacia dónde se va y se den las políticas adecuadas en ese sentido. No sólo en España sino a nivel global.

Está claro que tiene recorrido, en vuestro plan estratégico ¿qué contempla más allá de multiplicar el beneficio?

Es un objetivo a muy corto plazo. Es posible que con la presentación de resultados publiquemos avance de 2021. Nosotros somos multienergía, hacemos solar, eólica y progresivamente incorporaremos baterías a este mix, somos operador integrado – hacemos todas las fases de un proyecto – y a corto plazo tenemos dos objetivos: que el pipeline tenga un tamaño mayor, que es donde está el gran valor a largo plazo, queremos pasar a 5.000 MWh en distintas fases. En segundo lugar, queremos ser productores (IPP) , es decir, que cada vez haya más plantas de generación comercial, y que tengas  generación de ingresos recurrentes. Nos hemos marcado el objetivo de acabar 2020 con 3250 MWh en operación. En años posteriores queremos superar esos objetivos y que estén diversificados entre solar, eólica y diferentes zonas geográficas.

¿Creen que la diversificación es una forma de contener los riesgos?

Solar y eólica tienen que ir juntas pero se enfrentan a retos diferentes. Las dos son muy eficientes pero hay que ver los mercados, cómo evolucionan los precios en la franja solar y eólica y cómo van creciendo. Cada mercado hay que afrontarlo de forma diferente.

¿Qué ofrece Grenergy?

Estamos en un sector atractivo, pocos sectores se nos ocurren tan invertibles ahora  como el de renovables, es ya energía mainstream, y tiene gran valor invertir en una compañía nativa renovable. Hemos hecho el camino en el MAB, esperamos dar el salto al continuo.