De la misma forma que en electricidad sabemos que los polos opuestos se atraen, podemos encontrar enormes similitudes entre el comportamiento de mercado alcistas, como los vividos entre 1995 y 2001 o entre 2003 y 2007, y la extrema situación de volatilidad en la que estamos inmersos desde hace ya semanas, con el resultado (positivo en las burbujas, negativo en la crisis) como gran diferenciador. Otra importante diferencia, por supuesto, es la emoción predominante en cada caso. Mientras que las burbujas se alimentan de la codicia, las situaciones de pánico como la que vivimos actualmente lo hacen del miedo. Los psicólogos nos dicen que el miedo es una emoción más fuerte que la codicia; sin duda también es mucho menos placentera.
La Real Academia de la Lengua Española define codicia como “Afán excesivo de riquezas”. Su definición de pánico “miedo extremado o terror producido por la amenaza de un peligro inminente, y que con frecuencia es colectivo y contagioso”, se ajusta perfectamente a las circunstancias ¿Cómo definir un pánico en el mercado? Comienza con un hecho que, tal vez, tenga implicaciones y ramificaciones desconocidas, como el colapso de los activos respaldados por hipotecas. La opinión entre pesimistas y optimistas puede estar dividida pero acaban ganando los pesimistas que comienzan una escalada de ventas, reforzada por la bajada de precios, en un proceso que se realimenta a si mismo. En esta etapa toda valoración racional desaparece, no importa qué estimaciones se barajen para un valor, el pesimismo del mercado espera que sean mucho más bajas. El ejemplo lo tenemos muy cerca, la presentación de resultados del tercer trimestre de JPMorgan. El beneficio por acción queda por encima de lo estimado por el consenso, Pues bien, a pesar de que la situación macro no ha cambiado desde hace un mes, el anuncio de resultados ha hecho que el pánico se adueñe del mercado y ha precipitado nuevas caídas. En la época de mayor euforia de la burbuja puntocom se manifestaba el hecho contrario. No importaba las estimaciones, el optimismo del momento valoraba siempre las nuevas empresas tecnológicas en mucho más y la más pequeña start-up con una idea potencialmente innovadora obtenía abultadas financiaciones de empresas de capital-riesgo. Si en tales momentos de euforia se estimaban subidas notables (hasta 20.000 puntos) para el Dow Jones, se habla ahora de que pueda llegar a los 6.000. Si sustituimos los compradores de valores a crédito en una burbuja por los vendedores en un mercado dirigido por el pánico como el actual, la famosa “exhuberancia irracional” permanece en ambos casos, sólo cambia su signo. Desde luego la situación es compleja. El último enfermo necesitado de socorro es UBS, que recibe una inyección de 5.300 millones de dólares del gobierno suizo, y los datos de EEUU siguen a la baja. Las ventas minoristas caen un 1,2% frente al descenso esperado del 0,7%, anticipando un peligroso estancamiento del consumo, que supone las dos terceras partes del PIB. El índice de producción industrial estadounidense, sin embargo, toca su mínimo histórico en los últimos 34 años, (debido en gran parte a dos huracanes) al descender 2,8% y el indicador de manufacturas de la FED de Nueva York retrocede hasta -24 puntos desde los -7 que alcanzó en su anterior lectura. Tan sólo el IPC estadounidense se mantiene sin variación, un 4,9% comparado con el mismo mes del año anterior y por debajo del 5,6% de Julio pasado. La caída del consumo ha sido generadora sin embargo de una buena noticia. El precio del crudo se sitúa por debajo de los 70 dólares/barril, dato que ha incidido positivamente en el dato de inflación de la zona Euro que, tal como se preveía, queda en 3,6 por ciento. Pero estas señales nos marcan también un momento de oportunidades. En la tan castigada industria de fondos de inversión españoles, encontramos fondos con rentabilidades superiores al 10 por ciento durante 2008. Según datos de VDOS, Invercaixa Gestión está obteniendo rentabilidades por encima de esa cifra en cinco de sus fondos de Renta Fija, entre los que destaca el FONCAIXA RENTA FIJA LARGO DÓLAR, un fondo principal con un 13,43 por ciento de rentabilidad acumulada en el año. El fondo, un cinco estrellas de VDOS, ocupa la primea posición en el ranking de su categoría, invirtiendo en activos de deuda tanto publica como privada, denominados en dólares y negociados en EEUU o en otros estados miembros de la OCDE. Su referencia es el índice B0AL, Merrill Lynch U.S. Corporate & Governement Master Large Cap Index. La gestión alternativa ha producido otra estrella más durante 2008, el BANKINTER QUANT que llega a acumular un 17,64 por ciento de rentabilidad. Como corresponde a su categoría, su objetivo es la obtención de retornos absolutos sin especial preferencia por ningún tipo de activo, mercado o gestión. Como el fondo anterior, el ranking de VDOS lo sitúa a la cabeza del ranking de su categoría, calificándolo también como un cinco estrellas VDOS. El BANKITNER QUANT muestra una evolución histórica positiva sostenida desde su creación en 2004, aunque ha sido durante 2008 cuando ha alcanzado niveles de rentabilidad notables. Sus comisiones son de 1,40 por ciento (1,30% de comisión fija y 0,10% de depósito) y la aportación mínima para este fondo es de 60 Euros, una inversión al alcance de cualquier ahorrador. Este es el tipo de gestión que merece ser premiado y fomentado, capaz de sacar ventaja de condiciones de mercado tan extraordinarias como las actuales y que constituye una prueba patente de las oportunidades que aparecen en momentos difíciles. Merrill Lynch califica su última encuesta de gestores de fondos para Octubre como “la más pesimista de la historia”. En ella, siete de cada diez encuestados (69%) cree que la economía global ha entrado en recesión, una importante variación con respecto a la del mes pasado (44%). También aumenta el número de inversores (59%) que cree que la política monetaria es demasiado restrictiva. “Durante el pasado mes, los gestores de fondos han perdido la fe en el crecimiento global, las materias primas, la economía de China y los mercados emergentes” según informa Merrill Lynch. Puede sonar muy pesimita pero tal vez sea la señal de comienzo de una nueva subida. Según el informe, hay tres factores que coinciden en este momento y que normalmente están asociados con un rally de mercado: los gestores muestran bajo apetito por el riesgo, tienen en sus carteras una gran cantidad de liquidez y, aún así, muchos de ellos (el mayor porcentaje en la última década) admiten que la renta variable está infravalorada. Como una manifestación más del excesivo pesimismo mencionado más arriba, el 51% de los encuestados cree que las estimaciones de beneficios empresariales son “demasiado elevadas”. Algo que, esperamos, deje sólo espacio para las buenas noticias cuando los resultados se publiquen Debemos mantener la cabeza fría, no dejarnos envolver en la burbuja del pánico y confiar en que esta tormenta pasará igual que lo han hecho otras. Las medidas tomadas por los gobiernos centrales tomarán un tiempo en hacer notar sus consecuencias, aún cuando algunos datos –el Euribor- empiecen ya a mostrar retrocesos o a mantenerse. Lo importante ahora es conseguir cruzar el puente de la crisis con las menores pérdidas posibles, o con las mayores ganancias. Todo depende de nuestro apetito por el riesgo. Paula Mercado Directora de Análisis de VDOS Stochastics