
Es muy fácil recurrir a las grandes pinceladas “los hoteles son tóxicos, las tiendas tienen echado el pestillo, los mercados emergentes pues ni tocarlos, y un largo etcétera.
Incluso en tiempos más estables los mercados emergentes suelen asustar a algunos. Hoy muchos de estos mercados, ante la bajada de marea, están “nadando desnudos” y se les verán sus vergüenzas, pero algunos llevan bañadores que les tapan, aunque estén algo roídos.
Es probable que el crecimiento sea lento y con bajas tasas de crecimiento, con tipos de interés cayendo pero que siguen siendo mayores que las de los países desarrollados y que puede jugar a su favor si se sabe leer más allá de los alarmantes titulares.
El impulso de las clases medias sigue promoviendo la inversión convencional en estos mercados, así como la integración con los flujos comerciales a nivel mundial. De acuerdo a las últimas estimaciones del FMI, hay países que podrán capear la tormenta y salir a flote. Además, el alto nivel de liquidez en el mundo hará que la prima de aquellos sólidos sólidos mercados emergentes sea todavía más atractiva.

Ha habido numerosos comentarios acerca de los devastadores impactos que tendría la pandemia en los países emergentes dada la deficiente infraestructura de atención médica, y que dejaría a muchos países desolados. Sin embargo, y considerando que la ola de contagio puede estar mal registrada o quedan números por venir, hasta ahora la propagación ha estado mejor contenida en Bangkok que en Nueva York, en Delhi que en Paris, o en Lagos que en Londres. Si bien influye el factor climático que retrasan la propagación de la enfermedad, hay otro factor de calado que juega a favor de los emergentes, y es la pirámide poblacional, sesgada a una población joven que puede resistir mejor el contagio.

Si bien, es demasiado pronto para evaluar el daño económico que desencadenará en las cadenas de suministros mundiales y la demanda de productos de mercados emergentes, algo que es un hecho es que el comercio internacional se verá afectado por el aumento de populismos y tensiones arancelarias, pero parece difícil que de golpe se deje de considerar producir en aquellos países que ofrecen una ventaja en costes, aunque el tiempo lo dirá…
No obstante, los países emergentes (al igual que los desarrollados) tienen un problema de deuda, que ha aumentado en la última década. El servicio de la deuda como proporción del PIB ha aumentado a niveles de 2005. En octubre de 2019, el FMI advertía que 34 de las 70 economías “frontera” se encontraban con un riesgo alto de caer en problemas de impago. Las líneas de crédito implementadas por la Reserva Federal de swap de dólares y las del FMI han amortiguado sustancialmente el golpe en varias divisas emergentes. No obstante, algunos no se salvan, como el caso de Argentina, que dentro de un par de semanas se enfrentará al impago de los préstamos internacionales y sería la tercera vez en dos décadas que se ha visto en esta situación. Y, este junto con el Líbano, serían los primeros deudores morosos en la conmoción financiera detonada por el coronavirus.
Con todo lo anterior, cabría ver como se han comportado los fondos que invierten en emergentes. Aquellos fondos de renta fija que mejor se han comportado en el corto plazo (6 meses) como a largo plazo (hasta 5 años), vemos:

El fondo que mejor puntúa es el JPMorgan Emerging Markets Investment Grade Bond fund, que bate a sus competidores constantemente ubicándose constantement a la cabeza. Es un fondo de riesgo bajo, un patrimonio cercano a los 540 millones de dólares, una valificación crediticia de su cartera BBB y una duración efectiva de 7 años. Cabe destacar que junto con el fondo Neuberger Berman Short Duration Emerging Market Debt Fund, es de los de menores índices de volatilidad. Sin embargo, el de JPM destaca por ser el único fondo con un alfa a 3 años que supera los 1,6 puntos y un Sharpe superior a 0,30. La rentabilidad de este fondo a 6 meses es positiva y alcanza una rentabilidad anualizada a 3 y 5 años cercana al 4%, con un gestor de los más antiguos de la industria. Pero si el inversor/ahorrador quisiera tener otras alternativas, la tabla muestra otras 9 que también son atractivas a largo plazo. Son fondos con al menos 3 estrellas Morningstar y de riesgo medio o bajo, y gestoras que se destacan por su excelente servicio y cercanía al cliente, consistentes resultados en el tiempo.
Cabe la pena destacar el fondo Candriam SRI Bond Emerging Markets, ya que a pesar de las dudas que aún persisten entre los inversores acerca de si un fondo que invierte considerando unos principios socialmente responsables logra entregar buenos resultados, y este es un claro ejemplo (y único en la muestra) de ello, superando incluso la rentabilidad del indexado iShares Emerging Markets Government Bond Index
Es un comentario sobre la industria de gestión de activos y fondos y no es una recomendación ni de compra ni de venta de ningún tipo de activo. Información y opinión, pero no asesoramiento ni recomendación. Cada inversor debe realizar su propio análisis y/o contratar con terceros el asesoramiento financiero profesional que crea conveniente.

