Diego Jiménez Albarracín, responsable de RV del centro de inversiones de Deutsche Bank, analiza la situación del mercado español y europeo. 

¿Hasta qué punto el nuevo mapa político español puede cambiar el rumbo del Ibex 35?
Es algo que todos los inversores, sobre todo los extranjeros, están teniendo en cuenta. De hecho, estamos viendo menos negociación de acciones españolas en estos días, sobre todo por parte de fondos internacionales. Además, si vemos lo que dice la prensa internacional, podemos observar que hay ligeras alarmas en estos gestores. Aun así, no creemos que vayamos a cambiar la tendencia del Ibex 35. De hecho, estos recortes son sanos, pues no había fuerza para romper los 11.600 puntos.


¿Cree que hay riesgo de que se desaceleren la puesta en marcha de medidas de crecimiento y, por tanto, se desacelere la propia economía española por el nuevo mapa político nacional?
Es un peligro que ahora corremos y antes estábamos alejados. Puede haber cierta descoordinación entre políticas de administraciones que no están en el mismo banco. Pero ante la cercaní ade nuevas elecciones nacionales, quizás el Gobierno no tome medidas tan impopulares, aunque Bruselas y Draghi las exigen. No obstante, creemos que, de momento, no está en peligro el ritmo de recuperación de la economía española.


Empresas, constructoras y energéticas han sido los valores más penalizados de estos días por esa incertidumbre. ¿Cree que es momento de comprarlos más baratos o hay mucha incertidumbre?
Creemos que no es momento de tomar posiciones porque la volatilidad es muy elevada, tanto por el mapa político fragmentado, como por las incertidumbres que vienen del posible impago de Grecia.


OHL cae afectada también por unas nuevas escuchas que acusan a la compañía de sobornar a jueces en México. ¿Entraría en el valor, al menos por técnico?
Ahora mismo OHL está en caída libre, no se ven demasiados soportes y las noticias que vienen de México son negativas. Hay que tener en cuenta que este país es muy importante para la compañía. Seguimos esperando el plan de infraestructuras de Peña Nieto que no llega y con la crisis del petróleo se verá disminuido. Con estas infraestructuras podría sacar muchos contratos, pero cuantas más noticias salgan sobre escuchas y sobornos, más complicado lo va a tener y el impacto en sus cuentas puede ser importante. Por ello, creemos que no es momento para entrar en OHL.


Ayer la CNMV daba luz verde a la OPA de Orange sobre Jazztel. ¿Cree que podemos jugar la baza de la concentración en este sector?
Sí. Además, también tuvimos la compra de Time Warner por parte de Charter Communications. Estamos viendo movimientos en todo el mundo. Va a haber movimientos y eso siempre es bueno para el sector, ya que llevan aparejado una prima y conlleva la concentración del negocio, limitando la guerra de precios y dando valor.


A Grecia se le acaban los días. ¿Qué espera que pase?
Seguimos esperando que haya parches de última hora, bien por parte del FMI, bien por parte del mecanismo de liquidez de emergencia del BCE. Lo que estamos viendo es el cambio de talante de Alemania. El 5 de junio no veremos una solución final, ni descartamos que haya control de capital, pero antes de que termine julio sí podríamos tener una solución.
Bruselas y Berlín han cambiado el discurso y ya no es el ‘no’ tajante de antes.