Las acciones del fabricante de automóviles eléctricos acumulan una revalorización de más de un 30% desde que se inició el ejercicio debido, sobre todo, a las perspectivas de fabricación de una megaplanta de baterías de litio.
La compañía dio ayer más detalles al respecto de la construcción de la gigafactoría, como ya se conoce entre los expertos. La construcción comenzará este año y probablemente tenga un coste de unos 4.000/ 5.000 millones de dólares de los cuáles Tesla pondrá alrededor de 2.000. (Ver noticia)

Usos baterías de litio


La compañía, de hecho, ayer puso en el mercado una emisión de bonos convertibles por valor de 1.600 millones de dólares que, probablemente, irán destinados a financiar este proyecto. Ya se conocía que la empresa está en busca de nuevos socios para la construcción de la fábrica entre los que podrían estar Panasonic, que ya es socia y proveedora de la empresa.

Algunos expertos creen que las reuniones que han mantenido Tesla y Apple y que hace unas semanas destaparon el rumor de que el fabricante del iPhone podría estar interesado en comprar la compañía podría estar relacionado con este proyecto.

Tesla en bolsa


Entre otras cosas, la gigafactory va a permitir a Tesla elevar de forma exponencial el número de coches que fabrica cada año desde unos 20.000 en 2013 a 500.000 en el año.

Los expertos, mientras tanto, se debaten entre los que creen que la compañía merece los múltiplos con los que cotizan y otros, como el inversor Jim Cramer, que asegura que los que apuestan por Tesla “están jugando con fuego”. En su programa de la CNBC afirma que Tesla Motor necesitaría poner patas arribas el sector eléctrico estadounidense como para justificar los 250 dólares a los que cotiza. (Ver programa)

Las acciones de la compañía alcanzaron máximos históricos justo ayer cuando se conocieron los detalles de esta planta. También se vieron impulsadas por un informe de Morgan Stanley justo el día anterior en el que se llevaba el precio objetivo de Tesla hasta 320 dólares por acción.

El experto asegura que no probaría en Tesla, sobre todo porque hay otras opciones interesantes en el mercado. Cramer, además, definió a la empresa fabricante de coches como “una compañía emisora de notas de prensa en estos momentos”.

En cuanto a la planta, John Lovallo, el analista de Merrill Lynch que sigue la compañía ha publicado en una nota para sus inversores que la construcción de la “gigafactory” podría encontrarse con un problema que nada tiene que ver con la financiación, sino con temas medioambientales.

En la nota Lovallo afirma que algunas asociaciones ecologistas afirman que la fabricación de este tipo de baterías puede acarrear incremento de problemas respiratorios, pulmonares y neurológicos a aquellas personas que estén expuestas.