Trainline, empresa británica especializada en la venta de billetes de tren, moderó su crecimiento en España en su último semestre fiscal (septiembre de 2025 a febrero de 2026) tras implementar una nueva estrategia de equilibrio entre crecimiento y rentabilidad en el país, así como consecuencia de los accidentes ferroviarios ocurridos a principios de año.

La compañía no detalla en su última cuenta de resultados las cifras económicas u operativas derivadas de su actividad en España, si bien apunta a un crecimiento conjunto del 9% en la venta de billetes en el área de Francia y España, una media atenuada por el mercado español, ya que la tasa de crecimiento solo en el país galo escaló hasta el 26%.

"Si bien seguimos viendo potencial para un mayor crecimiento en España, este año hemos evolucionado nuestro enfoque para lograr un mayor equilibrio entre crecimiento y rentabilidad. El resultado bruto de explotación (Ebitda) ajustado en España dio un gran paso hacia el 'breakeven' (punto de equilibrio) en el segundo semestre, especialmente antes de las interrupciones en el servicio ferroviario tras una serie de trágicos accidentes", argumenta.

De hecho, estos últimos accidentes, los de Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona) figuran en la lista de obstáculos para el crecimiento de la empresa, junto con otros impactos internacionales como la expansión en Reino Unido del 'contactless' como método de pago en el transporte o el conflicto en Oriente Medio.

Como resultado, la compañía prevé que las ventas de billetes en su plataforma se sitúen entre 6.200 y 6.450 millones de libras (7.171 y 7.460 millones de euros) el próximo año fiscal (marzo de 2026 a febrero de 2027), frente a los 6.319 millones de libras (7.309 millones de euros) que se anotó en el último año fiscal. De esta forma, tras incrementarse esta cifra un 7% en el último año, el próximo ejercicio será plano en crecimiento.

Los ingresos globales de la empresa avanzaron un 2% en 2026, hasta los 453 millones de libras (524 millones de euros), al tiempo que el beneficio se disparó un 37%, hasta los 80 millones de libras (92 millones de euros).