Sugar spikes

Añadir Estrategias de Inversión en Google

Ana Fraile es dietista-nutricionista del equipo de Empresa Saludable de Quirónprevención, y explica qué hay de cierto en estas recomendaciones, qué hábitos pueden ayudar a mejorar el control glucémico, y por qué convertir la alimentación en una vigilancia constante puede acabar siendo contraproducente.

“Durante los últimos años, las redes sociales han llenado internet de consejos para evitar picos de glucosa. Y ahora, son muchas las personas que, por ejemplo, hablan de tomar vinagre antes de las comidas para evitarlos, de comer verduras antes que carbohidratos, de caminar 10 minutos después de comer, o se obsesionan con el empleo de los monitores de glucosa sin tener diabetes u optan por evitar tomar la fruta sola, y todo por evitar un pico de glucosa. La sensación es que cualquier subida de glucosa es peligrosa. Pero la realidad es bastante más compleja”, advierte esta experta en nutrición.

Resalta igualmente que la salud metabólica no depende de evitar cualquier subida de glucosa, sino de mantener hábitos saludables y sostenibles como:

  • Dormir bien
  • Moverse más
  • Comer suficientes vegetales
  • Reducir ultraprocesados

“Las redes sociales tienden a simplificar temas muy complejos. La glucosa se ha convertido en una nueva fuente de preocupación para muchas personas que, en realidad, no tienen ningún problema metabólico. Comer un plato de pasta o una pieza de fruta puede ser un hábito muy beneficioso, siempre y cuando formen parte de una dieta saludable”, insiste Fraile.

Debe haber picos de glucosa

Así, explica esta experta en nutrición que algunas recomendaciones que circulan en redes sociales sobre los picos de glucosa sí tienen cierta lógica, si bien advierte de que cuando convertimos esas estrategias útiles en obsesiones, estas se pueden volver un problema. Así, la nutricionista apunta las siguientes opciones como correctas para controlarlos:

  • Priorizar alimentos poco procesados suele beneficiar la salud metabólica.
  • Caminar después de comer puede mejorar el control glucémico.
  • Comer más fibra ayuda a ralentizar la absorción de glucosa.

“Cada vez que comemos, especialmente alimentos con hidratos de carbono, la glucosa en sangre aumenta. Esto no significa que automáticamente exista un problema. De hecho, es una respuesta fisiológica normal: el cuerpo libera insulina para gestionar esa glucosa y utilizarla como energía. El problema aparece cuando existen alteraciones metabólicas, resistencia a la insulina o diabetes. Pero en personas sanas, pequeñas subidas de glucosa forman parte del funcionamiento normal del organismo”, asevera esta dietista-nutricionista del equipo de Empresa Saludable de Quirónprevención.

Eso sí, insiste en que esta obsesión por los picos de glucosa puede derivar fundamentalmente en dos problemas. En primer lugar, en una obsesión constante por los niveles de azúcar en sangre y, posteriormente, en el peligro de demonizar ciertos grupos de alimentos.

“Algunas personas sanas utilizan sensores de glucosa constantemente para controlar cada comida. Al igual que pesarse todos los días, esto puede generar en el largo plazo una ansiedad alimentaria, así como restricciones innecesarias de ciertos grupos de alimentos, o bien el desarrollo de una relación poco saludable con la alimentación, aparte de generarnos un miedo a comer que no tiene sentido”, sostiene Fraile.

Pero también habla del peligro de demonizar alimentos, ya que son muchas las personas que han empezado a tener miedo a la fruta, al pan, al arroz, a la pasta o a las legumbres, simplemente porque ‘suben la glucosa’.

“Ningún alimento puede analizarse únicamente por el efecto aislado que produce sobre la glucosa o por cualquier otro efecto sobre el organismo. También importan el contexto, la combinación de alimentos, la cantidad que se ingiera, la calidad global de la dieta, la actividad física, el descanso, así como la salud metabólica general. La alimentación debe analizarse de manera global, ya que es la combinación de alimentos y la respuesta de nuestro organismo a esta, la que realmente importa. Además, el cuerpo humano está preparado para manejar cambios normales de glucosa”, concluye esta experta de Quirónprevención.