A veces, la rutina nos hace creer que estamos al máximo. Que nadie trabaja tanto como nosotros, que nadie gestiona más responsabilidades, más correos, más decisiones. Nos instalamos en esa narrativa sin darnos cuenta… hasta que la realidad aparece y te coloca en tu sitio.

Esta semana me pasó.

En medio de cientos de correos de personas interesadas en nuestro curso de Inteligencia Artificial, hubo dos mensajes que me hicieron frenar. No venían de perfiles tecnológicos ni de jóvenes buscando optimizar su productividad. Venían de dos hombres que, sumando casi dos siglos de vida, han decidido que el futuro no les va a pasar por delante sin subirse a él.


La curiosidad no se jubila: el caso de Juan

Juan tiene 89 años.

Podrías pensar que está retirado, disfrutando de una vida tranquila. Pero no. Sigue al frente de su empresa, con un equipo de 10 personas, trabajando —como él mismo dice— “a pleno pulmón”.

Y quiere apuntarse a un curso de Inteligencia Artificial.

No porque lo necesite económicamente. No porque esté obligado. Sino porque mantiene intacta esa chispa que muchos pierden demasiado pronto: la curiosidad por seguir aprendiendo.

Su decisión dice mucho más que cualquier libro de liderazgo. A su edad, enfrentarse a la tecnología más disruptiva del momento no es solo aprendizaje, es actitud. Es entender que el crecimiento no tiene fecha de caducidad.

Esa expresión, “a pleno pulmón”, no habla de trabajo. Habla de vida.

La tecnología como puente, no como barrera: el caso de Nicasio

Nicasio tiene 93 años.

Su correo era distinto. Más íntimo. Más honesto.

No preguntaba por el contenido del curso ni por las aplicaciones de la IA. Preguntaba por sí mismo. Me decía que su agilidad mental ya no es la misma y que quería saber si las clases quedarían grabadas para poder verlas con calma, a su ritmo.

Y ahí es donde surge una pregunta incómoda:

¿Tú le dirías que no lo haga?

¿Quién decide hasta dónde puede llegar alguien?

Nicasio no busca validación. Busca una oportunidad. Quiere entender, quiere adaptarse, quiere seguir creciendo. Y está dispuesto a hacerlo desde la humildad de quien sabe que necesita más tiempo… pero no menos ganas.

Su caso demuestra algo clave: la IA no excluye, incluye.

Utilizarla es realmente sencillo, solo tienes que saber cómo hacerlo bien para que obtener información fiable y ademas montar una estructura de trabajo que no solo optimice tiempos sino que llegarás a donde hoy no puedes, ni por tiempo ni por capacidad.

La IA no es una barrera, es un puente para todos.
 

El verdadero diferencial: la incomodidad

Lo que tienen Juan y Nicasio no es conocimiento técnico.

Es algo mucho más valioso: la capacidad de salir de su zona de confort.

Eso es lo que realmente marca la diferencia entre quien avanza y quien se queda atrás. No la edad. No la formación. No el contexto.

La actitud.

Han entendido algo que muchos olvidan: el mayor riesgo no es que algo sea complejo… es quedarse quieto.

No están solos

Y no, no son casos aislados.

Más de 200 personas ya se han inscrito en este curso. Perfiles distintos, edades distintas, experiencias distintas… pero con un punto en común: han decidido adaptarse.

Y todavía no son conscientes de lo que les espera.

Hace unos días hablaba con el profesor del curso y me dijo textualmente: “Van a alucinar.”

Y no lo decía por exagerar.

La Inteligencia Artificial, bien explicada, es mucho más accesible de lo que parece. Y cuando alguien la entiende, cambia su forma de trabajar, de analizar y de tomar decisiones.

Estoy convencido de que ver la evolución de perfiles como Juan o Nicasio será la mejor prueba de que muchas de las barreras que percibimos, solo están en nuestra cabeza.

Datos del curso

Todavía estás a tiempo de matricularte si no quieres quedarte atrás y dar ese paso, que antes o después, vas a tener que hacer:

  • Fechas: 5 y 6 de mayo (18:30 a 20:30) y 7 de mayo (18:30 a 19:30)

  • Formato: 100% online, en directo

  • Grabaciones disponibles una hora después de cada sesión ya está disponible, para que puedas repasar a tu ritmo

  • Precio: 150 euros

  • Soporte: puedes escribir a [email protected] y te responderemos personalmente

Puedes matricularte aquí


Además, en este curso hablamos de inversión, pero también te va a servir para cualquier otro ámbito de la vida: en tu empresa, para planificar viajes, en la construcción de tu casa, para realizar presentaciones, en educación... en todo lo que puedas imaginar. Una vez que entiendes cómo trabaja, lo puedes replicar a cualquier otro trabajo.

Y no necesitas saber nada de informática o programación. Todo se realiza conversando con la IA, de forma natural. Es así de sencillo.

Una última reflexión

La historia de Juan y Nicasio no trata de tecnología.

Trata de actitud.

Dos personas que han vivido casi un siglo están dispuestas a aprender algo completamente nuevo, a enfrentarse a lo desconocido y a seguir creciendo…

Y es que no hay marcha atrás.

Antes o después todos tendremos que entrar a fondo en la IA y cuanto más tarde lo hagamos, más desventaja arrastraremos.
Y mayor coste de oportunidad, porque otros ya lo está explotando.


Aprovecha esta gran oportunidad por un precio realmente asequible.

Nunca en la historia se ha podido dar un salto tan grande por tan poco.


Puedes matricularte aquí, empezamos el martes 5 de mayo
 

Esta imagen la he realizado con mi asistente de IA, en cuestión de segundos.