Debemos tener muy claro que los mercados son expertos en controlar los tiempos, lo que significa que saben perfectamente cuándo aprovechar el tiempo bueno y salir corriendo cuando llega el tiempo malo.
 
Todos tenemos asumido que la presidencia de Donald Trump de los Estados Unidos va a traer una ventana de beneficio pero también una ventana de pérdidas, la cuestión es saber cuándo va a parecer esta última, ya que de momento la ventana que se está abriendo es la de beneficio.

Desde la toma de posesión estamos viendo que está haciendo poco a poco realidad las promesas electorales y que los sectores directamente afectados en Estados Unidos le están bailando perfectamente el agua, aplaudiendo todo lo que hace y diciendo cosas que realmente no tienen sentido, pero casan perfectamente con lo que se quiere escuchar por parte de la presidencia.

Tenemos que va a haber una desregulación de muchos sectores, se han puesto en marcha varios oleoductos en donde se tiene la obligación de utilizar acero procedente de Estados Unidos y ha prometido fuerte rebajas de impuestos y desregularización del sector de automoción si la fabricación se lleva a Estados Unidos. También se espera que hoy se dé el visto bueno a la creación del muro de Berlín pero en versión americana.

Lo anterior significa una clara demanda de materias primas por parte de Estados Unidos para llevar a cabo fuertes proyectos de infraestructuras; el medioambiente sale dañado por lo que los fabricantes de coches van a tener menos problemas para cumplir con la legislación en sus motores y todo eso es beneficio en el corto y medio plazo para todas estas industrias.

Europa es consciente de ello y ahora mismo tenemos a prácticamente todos los súper sectores importantes subiendo más del 1% en Europa:

El súper sector de automoción y recambios sube el 1,43% perfectamente sabiendo que el movimiento de Estados Unidos va a generar crecimiento, tirar de la economía, lo que significa más ventas y además mayor comercio internacional. El súper sector de recursos básicos sube el 1,34% animado por toda la situación de inversión global e infraestructuras, y además por las cifras de aumento de producción de metales muy relacionados con la industria y el crecimiento como por ejemplo se cobre.

Los bancos está subiendo el 2% gracias a buenos resultados por parte de Santander que la salido bien la jugada en Brasil pero también por el aumento de las comisiones en nuestro país.

Lo anterior es la concentración de los puntos a favor en el medio plazo. Pero al igual que un exceso de azúcar hoy, es la diabetes de mañana, el mercado sabe que pueden venir malos tiempos en el largo plazo, pero ahora todo el mundo se está centrando en el beneficio del corto plazo.

Los problemas de la política de Trump en el largo plazo es que va a trastocar el comercio internacional, y donde se ve aumento de ventas en el corto plazo, estamos hablando de que los países exportadores como España en el sector de automoción, van a tener problemas. Recuerden que muchos de los coches nuevos que se han fabricado los últimos años se han hecho aquí en España, lo que podría significar que esa producción acabase llevándose a Estados Unidos.

De momento, tanto el futuro del Ibex, el europeo y el alemán están teniendo subidas superiores al 1% e intentando salir de las zonas de congestión en las que nos hemos metido los últimos días arrastrados por los primeros compases de la política de Donald tras unos resultados empresariales que no parecen demasiado malos en un primer momento.