El sistema de alerta rápida para detectar productos peligrosos para el consumo en la Unión Europea registró más de 2.100 alertas durante el año pasado, en su mayoría relacionadas con vehículos a motor, juguetes y electrónica, si bien hasta un 8% del total estuvo relacionado con artículos peligrosos o fraudulentos comercializados para la protección frente al coronavirus.

Por primera vez, el informe sitúa los vehículos de motor en el primer puesto de la lista, que representan el 26%. Le siguen los juguetes, que suponen el 20%; los equipos electrónicos, el 9% del total; la joyería, con otro 9% y los equipos de protección contra la COVID, como las mascarillas, que suponen el 8%.

En lo que respecta a los vehículos de motor, los problemas encontrados se referían principalmente a detección de problemas técnicos, mientras que en el caso de los juguetes, se centraban en la presencia de productos químicos peligrosos, así como pilas de botón y en cuanto a aparatos electrónicos, los principales problemas están relacionado con el sobrecalentamiento.

Los equipos de protección contra la pandemia también han estado en el foco, especialmente las mascarillas. Los cinco principales riesgos señalados han sido lesiones personales, productos químicos, incendios, asfixia y descargas eléctricas.

Casi la mitad de los productos peligrosos retirados en 2021 en la Unión Europea (el 48%) procede de China, mientras que un 16% tiene su origen en el seno del mercado comunitario.

NUEVA HERRAMIENTA DE SEGUIMIENTO ONLINE

La Comisión Europea ha anunciado este lunes el lanzamiento de una nueva herramienta de vigilancia online, bautizada como 'web crawler', para ayudar a las autoridades nacionales a detectar los productos incluidos en la lista de productos peligrosos retirados del mercado en las plataformas de venta online.

Esta herramienta identificará y enumerará automáticamente los productos en esta lista para que las autoridades competentes rastreen al proveedor y los retiren de la circulación de venta en el mercado comunitario, con lo que ayudará a monitorizar las ventas de productos peligrosos.