La confianza de los consumidores alemanes se está viendo muy afectada por la guerra en Ucrania y los elevados niveles de inflación, lo que apunta a una fuerte caída del indicador elaborado por GfK a un mínimo de -26,5 puntos, frente a los -15,7 del mes anterior, por debajo del récord negativo registrado en 2020 al comienzo de la pandemia de Covid-19.

La confianza del consumidor germano se desplomó así a un nuevo mínimo histórico, muy por debajo del récord negativo anterior establecido en la primavera de 2020 durante el primer confinamiento por la Covid-19, señalan los responsables del estudio.

"La guerra en Ucrania y las altas tasas de inflación han asestado un duro golpe a la confianza del consumidor. Esto significa que las esperanzas de una recuperación por la relajación de las restricciones relacionadas con la pandemia finalmente se han desvanecido", explicó Rolf Bürkl, experto en consumo de GfK.

En este sentido, la explosión en los precios de la energía como resultado de la incertidumbre por la guerra, así como las amplias sanciones contra Rusia, han hecho que las expectativas de ingresos de los consumidores se desplomen.

Las altas tasas de inflación "están derritiendo" el poder adquisitivo de los consumidores y, como resultado, las expectativas de ingresos cayeron a -31,3 puntos en abril, lo que supone una bajada de 9,2 puntos respecto de marzo y marca el valor más bajo del indicador en casi veinte años, ya que la última vez que se midió un valor inferior fue en febrero de 2003, con -32,8 puntos.

Asimismo, tras la caída del mes anterior, las expectativas económicas sufrieron pérdidas significativas nuevamente en abril. En concreto, el indicador correspondiente ha caído a -16,4 puntos, ya que los consumidores consideran que el riesgo para la economía alemana ha aumentado aún más y el peligro de una recesión es alto.

"La guerra en curso en Ucrania, un mayor endurecimiento de las sanciones contra Rusia y las cadenas de suministro interrumpidas están ralentizando la economía y evitando que la relajación de las restricciones relacionadas con la pandemia desate su impulso positivo", explican los responsables del estudio.

De esta manera, a raíz de la caída de las expectativas económicas y de ingresos, la propensión a comprar de los consumidores germanos también ha disminuido por tercera vez consecutiva, registrándose una bajada de 8,5 puntos, que sitúa el indicador en -10,6 puntos, su peor lectura en 13 años.

"Solo habrá un cambio de tendencia sostenible en la confianza del consumidor si hay negociaciones de paz exitosas sobre la guerra en Ucrania", apostilló Bürkl.