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La caída del cabello es uno de los efectos secundarios de  la quimioterapia que más impacto emocional genera en los pacientes oncológicos. Más allá de  la cuestión estética, para muchas personas conservar el cabello supone poder mantener su  rutina, su privacidad y una sensación de control en un momento especialmente difícil. Por ello, el Hospital de Día Quirónsalud Zaragoza ha incorporado el sistema de enfriamiento del cuero  cabelludo de Paxman, una solución eficaz que ayuda a prevenir y reducir esta consecuencia.  

Cómo funciona  

El proceso es indoloro, aunque durante los primeros minutos puede generar cierta sensación de  frío que suele remitir a medida que el paciente se adapta. Está indicado para pacientes adultos  con tumores sólidos, como cáncer de mama, ginecológico, de pulmón o de próstata, entre otros.  

El tratamiento consiste en la colocación de un gorro de silicona conectado a una unidad de  refrigeración que hace circular líquido a través de él, enfriando el cuero cabelludo antes, durante  y después de cada sesión de quimioterapia. Este descenso controlado de la temperatura  desencadena varios mecanismos que protegen el folículo piloso. Por un lado, el frío estrecha los  vasos sanguíneos del cuero cabelludo, de modo que llega menos cantidad de fármaco a los  folículos; por otro, ralentiza la actividad de las células del folículo piloso, haciéndolas menos  vulnerables a la acción de la quimioterapia.  

El sistema cuenta con marcado CE Clase IIa, certificación de la FDA estadounidense y cumple  normas internacionales de calidad como la ISO 13485 y la IEC 60601. Ya se utiliza en más de 65  países y está implantado en más de 55 hospitales españoles

Eficacia y seguridad 

En España, la eficacia de esta tecnología ha sido estudiada por la Red de Evaluación de  Tecnologías Sanitarias (RedETS) del Ministerio de Sanidad, cuyas conclusiones confirman que reduce de forma significativa la alopecia inducida por la quimioterapia en tumores sólidos y  mejora la calidad de vida de los pacientes.

El nivel de conservación del cabello varía en función de diversos factores, principalmente el tipo  y la dosis de fármaco quimioterápico, además de la respuesta biológica de cada paciente. Según  el mayor registro elaborado hasta la fecha sobre esta técnica, con datos de más de 7.400  pacientes, un 53 % conservó al menos la mitad de su cabello y, en el 56 % de los casos, no fue necesario cubrirse la cabeza. 

El Hospital de Día Quirónsalud Zaragoza suma así esta tecnología a su cartera de servicios  oncológicos, reforzando su compromiso con una atención que acompaña al paciente en todas  las dimensiones del proceso.